Cultivar esta variedad de nectarina puede acarrear una multa: la Guardia Civil ya ha detenido a un agricultor por este motivo

Cultivar esta variedad de nectarina puede acarrear una multa: la Guardia Civil ya ha detenido a un agricultor por este motivo

Puede parecer increíble, pero plantar un árbol puede acabar en un problema legal serio. No se trata de talar sin permiso ni de usar agua de forma irregular. El motivo es otro, mucho más desconocido para la mayoría: cultivar una variedad de fruta protegida sin autorización.

Esto es lo que le ha ocurrido a un agricultor en Lleida, detenido por plantar miles de nectarinos de una variedad registrada. El caso ha llamado la atención porque pone sobre la mesa algo que muchos consumidores ignoran: algunas frutas también tienen derechos de explotación.

Detrás de esta historia hay patentes vegetales, controles genéticos y sanciones que pueden ser muy elevadas. Y no, no es algo excepcional dentro del sector agrícola.

Una nectarina con derechos de propiedad

La variedad en cuestión se llama "Nectadiva" y no es una nectarina cualquiera. Está registrada y protegida por derechos de obtentor, una figura legal que reconoce la propiedad sobre nuevas variedades vegetales.

Cuando una empresa desarrolla una nueva fruta (por ejemplo, una más dulce, más resistente o con mejor conservación) puede registrar esa variedad. Durante un periodo que suele rondar los 25 o 30 años, solo quienes tengan autorización pueden cultivarla y comercializarla.

En este caso, la patente pertenece a la empresa francesa Agreo Selections Fruit. Cualquier agricultor que quiera plantar Nectadiva debe pagar un canon y firmar los acuerdos correspondientes.

Según la investigación, el agricultor detenido habría evitado ese paso. Aun así, cultivó miles de árboles y puso la producción en circulación, algo que vulnera la normativa sobre propiedad industrial aplicada a las obtenciones vegetales.

¿Cómo descubrieron esta plantación ilegal?

El caso no salió a la luz por una denuncia vecinal ni por una inspección rutinaria sin más. La investigación comenzó meses antes de la detención. La Guardia Civil inició las pesquisas en febrero de 2025 tras detectar posibles irregularidades en una explotación agrícola de la comarca del Segrià, en Lleida. Los agentes tomaron muestras de los árboles para analizarlas.

Las pruebas genéticas fueron clave. Los análisis revelaron que los árboles tenían un perfil de ADN idéntico al de la variedad protegida Nectadiva. Eso confirmaba que no se trataba de una nectarina parecida, sino exactamente de la variedad registrada.

La plantación se extendía por tres parcelas y sumaba alrededor de 5.000 árboles. Según explicó la Guardia Civil, "El proceso consistía en reproducir y acondicionar, a través de injertos o inoculaciones, variedades vegetales protegidas sin el consentimiento de los propietarios de esos títulos de protección".

Ese sistema permite multiplicar una planta original y obtener nuevos ejemplares con las mismas características. No obstante, si la variedad está protegida, hacerlo sin permiso es ilegal.

¿A qué sanciones se enfrenta el agricultor de Lleida que plantó estas nectarinas?

El detenido está investigado por un presunto delito contra la propiedad industrial. Este tipo de infracciones no se queda en una simple multa administrativa. El artículo 274.4 del Código Penal castiga la reproducción, producción o comercialización no autorizada de variedades vegetales protegidas. Las penas pueden ser importantes.

Si el caso llega a condena, el agricultor podría enfrentarse a penas de prisión de uno a tres años. Además, las multas pueden alcanzar cifras muy elevadas. Las informaciones apuntan a sanciones que pueden rondar los 288.000 euros, e incluso acercarse a los 300.000 en función de la valoración judicial.

Tras su detención, según la Guardia Civil, "el hombre prestó declaración en dependencias policiales y quedó en libertad". Por lo que ahora está a la espera de que continúe el proceso judicial.

¿Por qué las frutas también tienen patente?

A algunas personas les puede sorprender, pero en agricultura la innovación también se protege. Desarrollar una nueva variedad de fruta puede llevar años de investigación, cruces controlados y ensayos en campo.

Las empresas buscan frutas más productivas, resistentes a plagas o con mejor sabor. Para recuperar esa inversión, la ley permite registrar esas variedades y cobrar por su uso durante un tiempo limitado. Este sistema es similar al de las patentes industriales, pero aplicado al mundo vegetal. Se conoce como derecho de obtentor y está regulado tanto a nivel nacional como europeo e internacional.

El problema llega cuando alguien reproduce esas plantas sin pagar derechos. Aunque a simple vista parezcan "solo árboles", legalmente están protegidos igual que una marca o una tecnología.

Un aviso para el sector agrícola

El caso de Lleida no es solo una anécdota, también es un aviso para el sector. Las autoridades y las empresas titulares de derechos realizan controles cada vez más precisos, incluidos análisis genéticos de las plantaciones.

Para los agricultores, usar variedades protegidas sin licencia puede salir muy caro. No solo por las posibles multas, sino también por las consecuencias penales. Para los consumidores, esta historia revela algo poco conocido: detrás de muchas frutas que llegan al supermercado hay investigación, registros legales y normas muy estrictas.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cultivar esta variedad de nectarina puede acarrear una multa: la Guardia Civil ya ha detenido a un agricultor por este motivo, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cultivo y cuidados de las plantas.