¿Puede la lana de oveja ayudar a frenar el deshielo de los glaciares? Cuatro estudiantes suizos han puesto a prueba esta solución en los Alpes con un experimento de tres meses. Cubrieron 200 metros cuadrados de hielo con lana natural y lograron reducir su deshielo en más de un 50%, abriendo la puerta a una alternativa más sostenible para proteger estas reservas naturales frente al cambio climático.
La iniciativa busca aprovechar las propiedades de un material natural y biodegradable para proteger la nieve y el hielo durante los meses más cálidos. Frente a los tejidos sintéticos que se utilizan actualmente en algunas zonas de montaña, la lana de oveja podría ofrecer una opción con menor impacto ambiental. Aunque los resultados son prometedores, todavía es necesario estudiar su eficacia a largo plazo y sus posibilidades de aplicación en otros glaciares.
Cubren 200 metros cuadrados de un glaciar de los Alpes con lana de oveja
El cambio climático está acelerando la pérdida de hielo en las montañas y ha llevado a buscar alternativas para proteger los glaciares durante los meses más cálidos. En Suiza, cuatro estudiantes de la Universidad de Lausana han puesto a prueba una solución basada en lana de oveja.
El proyecto gestionado entre la Universidad de Lausana y la Summit Foundation se llama Keep It Wool y se desarrolló entre junio y septiembre de 2026 en el glaciar 3000, situado en Les Diablerets, en el cantón de Vaud. La iniciativa consistió en cubrir una superficie de 200 metros cuadrados con lana para comprobar si podía reducir la pérdida de nieve y hielo durante el verano.
El equipo instaló dos coberturas de lana suiza natural y biodegradable, cada una de 10 por 10 metros, con distintos grosores. Además, colocó una cubierta de geotextil sintético del mismo tamaño para comparar el comportamiento de ambos materiales en condiciones similares.
Las mantas se fijaron mediante sacos de malta reciclados rellenos de gravilla. Para evaluar su eficacia, los investigadores colocaron estacas en las zonas protegidas y realizaron mediciones aproximadamente cada dos semanas a lo largo del experimento.
La prueba se llevó a cabo en paralelo con las prácticas de conservación de nieve que ya se utilizan en la zona, conocidas como snow farming, que permiten almacenar parte de la nieve durante los meses cálidos para disponer de ella en la siguiente temporada invernal.
Tres meses de prueba: la lana de oveja consigue frenar la pérdida de nieve y hielo
Tras tres meses de seguimiento, los resultados del proyecto Keep It Wool fueron alentadores. Las dos coberturas de lana instaladas en el glaciar 3000 mostraron una capacidad de protección comparable a la del geotextil sintético utilizado como referencia. La lana logró reducir la pérdida de nieve y hielo en las zonas cubiertas, lo que respalda su posible utilización como alternativa a los tejidos sintéticos. El material actúa como una barrera física que limita la exposición directa de la superficie glaciar a la radiación solar y ayuda a conservar el hielo durante el verano.
No obstante, los datos deben interpretarse con cautela. Los resultados publicados son preliminares y todavía se necesita analizar en profundidad las mediciones obtenidas para determinar el rendimiento de las coberturas a largo plazo y en distintas condiciones meteorológicas.
Uno de los principales aspectos que hacen interesante esta propuesta es su menor impacto ambiental potencial. Los geotextiles convencionales suelen fabricarse con materiales derivados del petróleo, como el poliéster o el polipropileno, cuyo desgaste puede liberar microplásticos en los entornos de montaña. La lana de oveja, en cambio, es un recurso natural, renovable y biodegradable.
Además, el proyecto plantea aprovechar un material que en Suiza se desecha en grandes cantidades. Según la información difundida sobre la iniciativa, hasta un 70 % de la lana producida en el país puede acabar sin utilizarse, ya que la cría de ovejas se orienta principalmente a otros productos y actividades.
La lana busca sustituir a los tejidos sintéticos que protegen los glaciares
Desde hace aproximadamente dos décadas, en algunas zonas de los Alpes se utilizan coberturas textiles para reducir la pérdida de nieve y hielo durante el verano. Ahora, el proyecto Keep It Wool plantea sustituir los materiales sintéticos por una alternativa natural y biodegradable.
La iniciativa se enmarca en un contexto preocupante para los glaciares del país, que han perdido una parte importante de su volumen durante los últimos años. Ante esta situación, se investigan distintas soluciones para conservar el hielo en áreas concretas, especialmente en lugares donde su mantenimiento tiene importancia para las actividades turísticas y las estaciones de esquí.
Entre las principales propuestas destacan las siguientes:
- Cubiertas de lana de oveja: permiten proteger determinadas superficies del hielo y la nieve de la radiación solar, con la ventaja de utilizar un material renovable y biodegradable.
- Geotextiles sintéticos: se emplean desde hace años para reducir el deshielo en zonas delimitadas. Aunque han demostrado su utilidad, presentan inconvenientes ambientales relacionados con la liberación de microplásticos.
- Conservación de nieve durante el verano: conocida como snow farming, consiste en almacenar nieve bajo coberturas protectoras para reutilizarla durante la siguiente temporada invernal.
La lana puede proteger parte del hielo, pero no salvará por sí sola los glaciares
Aunque el experimento Keep It Wool ha obtenido resultados prometedores, sus responsables advierten de que esta técnica tiene un alcance limitado frente al retroceso de los glaciares. Las mantas protectoras, tanto las fabricadas con lana como las elaboradas con materiales sintéticos, cubren actualmente alrededor del 0,02 % de la superficie glaciar de Suiza. En conjunto, permiten conservar unos 300.000 metros cúbicos de nieve al año, una cantidad reducida si se compara con los cerca de 1.000 millones de metros cúbicos de hielo que el país pierde anualmente.
El objetivo de las coberturas no es detener por completo el deshielo, sino ralentizarlo en zonas concretas. Por eso, incluso si la lana demuestra ser una alternativa eficaz y sostenible a los geotextiles convencionales, su aplicación a gran escala no sería suficiente para evitar la desaparición de los glaciares alpinos.
Por este motivo, los investigadores subrayan que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero sigue siendo fundamental para limitar el retroceso de los glaciares. Las mantas de lana pueden contribuir a conservar temporalmente parte de la nieve y el hielo, pero frenar el calentamiento global requiere medidas que actúen sobre sus causas.
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