El aire acondicionado se ha convertido en uno de los grandes aliados para combatir las altas temperaturas del verano, pero también puede convertirse en uno de los aparatos que más se notan en la factura de la luz. Con los termómetros disparados durante los episodios de calor, encontrar una forma de mantener la casa fresca sin aumentar demasiado el consumo eléctrico se vuelve especialmente importante.
Una de las alternativas más habituales es recurrir al ventilador. Aunque no puede bajar la temperatura de una habitación como lo hace un climatizador, sí puede mejorar la sensación térmica y permitir retrasar el momento de encender el aire acondicionado.
El ingeniero eléctrico Javier Dasí, experto en temas energéticos ha explicado en un vídeo de TikTok precisamente cómo combinar ambos aparatos para intentar reducir el gasto. Su recomendación parte de una idea sencilla: utilizar primero el ventilador y reservar el aire acondicionado para cuando realmente sea necesario.
El truco de Javier Dasí para gastar menos con el aire acondicionado y ahorrar en la factura de la luz
La primera recomendación del experto es sencilla: siempre que la temperatura lo permita, conviene intentar combatir el calor con ventiladores antes de recurrir al aire acondicionado. “20 ventiladores gastan lo mismo en la factura que un solo aire acondicionado”, asegura Dasí.
El ventilador no enfría realmente el aire de una habitación, pero sí genera una corriente que facilita la evaporación del sudor y produce una sensación térmica más agradable. Por eso puede resultar suficiente cuando el calor no es extremo o cuando las temperaturas exteriores empiezan a bajar.
El aire acondicionado, en cambio, sí reduce la temperatura del ambiente, pero necesita más electricidad para hacerlo. De ahí que una de las estrategias más interesantes sea reservarlo para los momentos en los que el ventilador ya no resulta suficiente.
Dasí plantea esta combinación como una forma de evitar que el uso continuado del aire acondicionado dispare el consumo durante los meses de verano.
El sencillo gesto que recomienda hacer por la mañana para mantener la casa fresca y evitar disparar la factura
Además de elegir entre ventilador y aire acondicionado, hay otro momento del día que puede marcar la diferencia: las horas en las que la temperatura exterior desciende.
El experto recomienda aprovechar las tardes y noches más frescas para apagar los aparatos y abrir las ventanas. De esta manera, se puede favorecer la renovación del aire y conseguir que la vivienda pierda parte del calor acumulado durante el día.
La estrategia cambia por la mañana. Cuando la temperatura exterior comienza a subir, alrededor de las 9 o las 10, la recomendación es cerrar las ventanas, bajar las persianas y limitar la entrada directa del sol. Una vez hecho esto, se puede recurrir primero a los ventiladores y utilizar el aire acondicionado cuando sea necesario.
El objetivo es evitar que la vivienda se caliente más de la cuenta para no tener que utilizar después el aire acondicionado durante tantas horas.
Este pequeño gesto también puede ser especialmente útil en las viviendas que reciben muchas horas de sol. Mantener las persianas bajadas durante las horas centrales puede reducir la cantidad de calor que entra en las habitaciones y facilitar el trabajo de los equipos de climatización.
No solo importa cuánto consumes: también cuánto pagas por cada kilovatio hora
Javier Dasí pone el foco en otro aspecto que muchas veces pasa desapercibido cuando se intenta ahorrar en verano: el precio de la electricidad contratado.
Según explica, no sirve de mucho controlar el consumo si cada kilovatio hora se paga a un precio elevado. Para ilustrarlo, plantea un ejemplo con un consumo mensual de 500 kWh. Si cada kilovatio hora cuesta 10 céntimos, el coste de la energía sería muy diferente al de pagar 15, 20 o incluso 30 céntimos por el mismo consumo.
Con 500 kWh, pagar 10 céntimos por kWh supone 50 euros por la energía consumida, mientras que a 30 céntimos serían 150 euros. A esto habría que añadir impuestos, cargos y otros conceptos que aparecen en la factura eléctrica.
Por eso, revisar cuánto estamos pagando realmente por cada kWh puede ser tan importante como reducir el uso del aire acondicionado. Dos hogares con exactamente el mismo consumo pueden terminar pagando cantidades muy diferentes dependiendo de las condiciones de su contrato.
El experto recomienda comprobar la factura y comparar las tarifas disponibles, prestando especial atención a las condiciones que se aplican después del periodo inicial de contratación.
La factura de la luz puede subir aunque mantengas tus hábitos de consumo
Otro de los consejos de Dasí pasa por revisar periódicamente el contrato eléctrico. El experto advierte de que algunas tarifas pueden modificar sus condiciones o encarecerse con el paso del tiempo, por lo que considera importante no dar por hecho que la tarifa contratada seguirá siendo la más económica dentro de un año.
Su recomendación es buscar una tarifa que ofrezca un precio competitivo y estable durante las 24 horas, pero también revisar bien la letra pequeña antes de contratar. En concreto, aconseja prestar atención a posibles servicios adicionales, seguros o condiciones que puedan terminar encareciendo la factura.
En plena temporada de calor, por tanto, ahorrar en electricidad no consiste únicamente en apagar el aire acondicionado. Ventilar la vivienda cuando baja la temperatura, cerrar persianas durante las horas de más calor, utilizar ventiladores siempre que sean suficientes y revisar el precio del kilovatio hora son cuatro medidas que pueden ayudar a controlar el gasto.
Por ello, antes de encender el aire acondicionado durante todo el día, merece la pena preguntarse si la combinación de ventiladores, persianas y una buena ventilación nocturna puede mantener la vivienda a una temperatura más agradable.
Si deseas leer más artículos parecidos a Javier Dasí, experto en ahorro energético: “20 ventiladores consumen lo mismo que un solo aire acondicionado”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Ahorro energético.