Con la llegada del frío, el consumo de electricidad suele aumentar en muchos hogares. La calefacción, los radiadores eléctricos y el agua caliente pueden hacer que las facturas se disparen durante los meses de invierno, pero no siempre el gasto depende únicamente de cuánto utilizamos los electrodomésticos. En ocasiones, parte del dinero que pagamos de más está relacionado con las condiciones de nuestro contrato eléctrico.
Revisar la potencia contratada, comprobar cuánto cuesta cada kilovatio hora y detectar servicios adicionales que no necesitamos son algunas de las claves para evitar sobrecostes. Así nos lo explica Javier López Sánchez, fundador de Megavatios y consultor energético, que advierte de que hay conceptos de la factura que muchos consumidores pasan por alto y que pueden encarecer considerablemente el recibo.
Los tres conceptos de la factura de la luz que deberías revisar antes del invierno
Antes de que aumente el uso de la calefacción y otros aparatos eléctricos, conviene detenerse en tres conceptos de la factura: la potencia contratada, el precio de la energía y los servicios adicionales.
El primero es el precio de la potencia, es decir, cuánto pagamos por tener disponible una determinada capacidad eléctrica en nuestra vivienda. Este importe se abona independientemente de que estemos utilizando los electrodomésticos o no. Según López Sánchez, existen diferencias de hasta un 50 % entre compañías, por lo que comparar las condiciones puede suponer un ahorro importante.
El segundo aspecto es el precio del kilovatio hora (kWh), que determina cuánto cuesta la electricidad que consumimos. El consultor lo compara con el combustible de un vehículo: “Dependiendo de cuánto nos cueste el litro, si hacemos 100 kilómetros y pagamos a 1,80 euros el litro nos saldrá mejor que si pagamos el litro a 2,05 euros. Pues aquí es exactamente lo mismo”.
Por último, hay que prestar atención a los servicios adicionales. Algunos contratos incluyen seguros, servicios de mantenimiento o coberturas que el consumidor no siempre recuerda haber contratado. “En muchas ocasiones, dentro de los seguros de hogar están incluidos y eso te puede encarecer hasta un 8-10 % la factura”, advierte el experto.
Cómo saber si tienes más potencia eléctrica contratada de la que necesitas
La potencia eléctrica determina cuántos aparatos podemos utilizar simultáneamente sin que salte el interruptor de control de potencia. Por tanto, contratar más de la necesaria implica pagar por una capacidad que quizá nunca lleguemos a utilizar.
Con la llegada del invierno, cuando pueden coincidir la calefacción, el horno, la lavadora y otros electrodomésticos, es especialmente importante comprobar si la potencia se ajusta a las necesidades reales de la vivienda.
¿Cómo hacerlo? Algunas compañías eléctricas muestran en sus facturas la potencia máxima demandada durante el último año. Si no aparece este dato, el consumidor puede consultar esa información en el área de clientes de su distribuidora, aunque en algunos casos tendrá que registrarse previamente.
Conocer los picos de consumo permite valorar si merece la pena reducir la potencia contratada. Eso sí, conviene comprobar primero los hábitos del hogar y los aparatos que se utilizan al mismo tiempo para evitar contratar una capacidad insuficiente.
Tarifa fija o variable: cuál puede interesar más para afrontar el invierno
Otra de las decisiones importantes antes de los meses de mayor consumo es elegir correctamente la tarifa eléctrica. No todas funcionan igual y distinguir entre mercado libre y regulado, así como entre precios fijos y variables, puede ayudar a controlar mejor el gasto.
Como explica López Sánchez, dentro del mercado libre existen tarifas con precios fijos y otras con precios variables. En cambio, la tarifa regulada, conocida como PVPC, tiene un precio variable que evoluciona según el mercado.
La diferencia está en quién asume el riesgo de las variaciones. “Los precios fijos, el riesgo es de la compañía, porque no los puede modificar durante el tiempo del contrato. Con los precios variables o indexados, el riesgo es del consumidor, porque le cobran al precio que esté en el mercado en esos momentos”, señala.
En cuanto a elegir entre una tarifa con discriminación horaria o un precio estable, no existe una respuesta válida para todos los hogares. Depende de cuándo se concentra el consumo: hay familias que utilizan más electricidad durante el día, otras por la noche y otras durante los fines de semana.
Por eso, el consultor recomienda buscar una tarifa adaptada a los hábitos de cada vivienda. No obstante, si la prioridad es tener mayor estabilidad en el recibo durante el invierno de 2026-2027, su recomendación es clara: “En estos momentos, aunque los precios están algo altos, lo mejor sería un precio fijo por kWh”.
Los descuentos y servicios que pueden encarecer tu factura sin que te des cuenta
Además del precio de la electricidad, hay otros elementos del contrato que conviene revisar antes de renovar o cambiar de compañía. Los seguros, los servicios de mantenimiento y las promociones pueden terminar aumentando el importe que pagamos cada mes.
López Sánchez advierte de que algunos consumidores mantienen servicios que no necesitan o que incluso ya tienen cubiertos mediante otros contratos, como el seguro del hogar. Por eso, recomienda comprobar cuáles se han contratado realmente y cuáles aparecen asociados a otras coberturas.
También hay que prestar atención a los descuentos promocionales. Algunas compañías los utilizan para captar nuevos clientes, pero pueden desaparecer cuando termina el periodo inicial o llega la renovación. Según el consultor, esta circunstancia puede encarecer la factura entre un 10 y un 20 %.
Antes de aceptar una oferta, por tanto, es importante comprobar cuánto durará el descuento, cuál será el precio después y qué servicios adicionales se incluyen.
El error que debes evitar al contratar una tarifa de luz y gas
Para preparar la vivienda de cara al invierno, el fundador de Megavatios recomienda comparar distintas ofertas y analizar el consumo real del hogar antes de tomar una decisión. Consultar con una asesoría energética puede ayudar a identificar qué tarifa se adapta mejor a cada caso y qué condiciones conviene cambiar.
Sin embargo, también señala un error que los consumidores deberían evitar: facilitar datos personales durante llamadas comerciales de procedencia desconocida o aceptar contratos sin conocer exactamente sus condiciones.
El experto alerta de las malas prácticas de algunas compañías y recuerda la importancia de leer cualquier documento antes de firmarlo. Su consejo es no precipitarse ante ofertas telefónicas, no compartir información personal sin verificar quién está detrás de la llamada y solicitar siempre las condiciones por escrito.
En definitiva, revisar la factura antes de que llegue el frío puede ayudar a detectar gastos innecesarios. A veces, ahorrar en electricidad no consiste únicamente en encender menos la calefacción, sino en comprobar si estamos pagando por una potencia, una tarifa o unos servicios que realmente necesitamos.
Si deseas leer más artículos parecidos a Javier López, consultor energético: “Hay servicios que pueden encarecer hasta un 10% la factura de la luz sin que lo sepas”, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Ahorro energético.