Las lluvias de las últimas semanas han cambiado el paisaje. Embalses llenos, ríos crecidos y estampas que no se veían desde hace años. En solo siete días, la cuenca del Guadalquivir ha subido dieciséis puntos. Un centenar de embalses supera ya el 90% de su capacidad.
Sin embargo, detrás de esta imagen de abundancia hay una pregunta incómoda: ¿sabremos aprovechar este exceso de agua? Los expertos advierten de que la sequía volverá. No es una posibilidad lejana, es parte del ciclo climático.
La clave está en actuar ahora: sin alarmas, sin urgencias y sin conflictos territoriales. Este puede ser el momento más adecuado para planificar.
Embalses al límite: una foto que no debe engañar
España cuenta con 370 pantanos peninsulares. Tras el paso de varias borrascas consecutivas, 37 se encuentran al 100% de su capacidad. Uno de los casos más llamativos es el embalse de La Serena, en Extremadura, que es, de hecho, el embalse más grande del país.
Según explicó Javier Ruiz en la Cadena SER, La Serena almacena "el equivalente a lo que consume toda la población de Extremadura en 30 años". Una cifra que impresiona y que refleja hasta qué punto las lluvias han sido excepcionales.
Sin embargo, esta imagen no significa que el problema esté resuelto. El climatólogo Samuel Biener, de Meteored, recordaba que "las precipitaciones tienden a ser más irregulares y extremas". Es decir, periodos muy húmedos pueden ir seguidos de sequías prolongadas.
La experiencia reciente lo confirma. Basta recordar los años críticos en los que los embalses bajaron a mínimos históricos y muchas regiones aplicaron restricciones.
Por eso, los expertos insisten en que la abundancia actual no debe generar complacencia.
Planificar cuando no hay sequía, la gran asignatura pendiente
El catedrático de Geografía y experto en clima de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, lo resume con claridad. "Ahora sería el momento de llevar a cabo una planificación del agua en España porque hay recursos suficientes para garantizar el abastecimiento en todo el país lo que queda de año", ha señalado.
Olcina insiste en que el contexto actual es idóneo. Hay agua embalsada, los acuíferos se han recargado y la nieve acumulada seguirá aportando recursos durante los próximos meses.
Además, cuando no hay sequía, disminuyen los conflictos entre territorios. El debate puede centrarse en criterios técnicos y no en urgencias políticas.
El propio Olcina advierte de lo que ocurre cuando se actúa tarde. En fases críticas de sequía, "estamos en un fracaso de planificación". Son situaciones que, según el experto, no deberían repetirse si existiera una estrategia sólida y estable. La idea es sencilla: no esperar a que falte el agua para empezar a tomar decisiones.
Los pasos clave para aprovechar el exceso de agua
Aprovechar esta etapa de bonanza no significa almacenar sin límite, significa gestionar mejor. Uno de los puntos es mantener de forma prudente los trasvases ya existentes. No se trata de abrir nuevos frentes, sino de usar con inteligencia las infraestructuras que ya funcionan.
Otro aspecto esencial es el cuidado de los acuíferos. Cuando hay abundancia, es más fácil protegerlos y evitar su sobreexplotación. Si se mantienen en buen estado, pueden convertirse en un colchón estratégico en momentos de escasez.
También es fundamental mantener y modernizar las desaladoras. Estas instalaciones permiten obtener agua del mar para consumo humano y agrícola. En épocas secas, su papel puede ser decisivo.
No obstante, hay una medida que destaca por encima del resto: la reutilización del agua urbana.
Reutilizar más y perder menos: el margen de mejora
Actualmente, España reutiliza alrededor del 11% de sus aguas residuales. Según Jorge Olcina, este porcentaje podría llegar al 80%. El salto sería enorme.
El experto calcula que con una reutilización más ambiciosa se podrían ahorrar hasta 5.000 hectómetros cúbicos al año. Hablamos de una cantidad que marcaría la diferencia en periodos críticos.
A esto se suma otro problema silencioso: las pérdidas en las redes de distribución. Entre el 30% y el 45% del agua se pierde en tuberías antiguas o mal mantenidas.
Invertir en modernizar infraestructuras no es tan visible como inaugurar un embalse, pero puede ser mucho más eficaz. Cada litro que no se pierde es un litro que no habrá que buscar cuando llegue la sequía.
La combinación de reutilización, mejora de redes y gestión eficiente puede reducir de forma drástica la vulnerabilidad hídrica del país.
Una oportunidad que no debería perderse
La irregularidad climática es ya una realidad. Los episodios de lluvias intensas y sequías prolongadas forman parte del nuevo escenario.
Por eso, la planificación no puede depender solo de la emergencia. Debe ser estructural y pensada a medio y largo plazo.
El propio Olcina lo advertía en sus declaraciones: desaprovechar este momento sería "dejar perder una oportunidad de oro para asegurar el futuro abastecimiento de agua del país".
Las lluvias han dado un respiro y ahora toca decidir qué hacer con él. Porque el agua que hoy sobra puede ser la que mañana falte. Y la diferencia estará en las decisiones que se tomen ahora.
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- Cadena SER – Programa La Ventana: declaraciones de Javier Ruiz, Samuel Biener y Jorge Olcina. Disponible en: https://cadenaser.com
- Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Disponible en: https://www.miteco.gob.es
- Meteored. Disponible en: https://www.meteored.com
- Un experto dice que ahora, sin sequías, es momento de una planificación del agua en España. El Dabte. Disponible en: https://www.eldebate.com/sociedad/sociedad-medio-ambiente/20260208/experto-dice-ahora-sequias-momento-planificacion-agua-espana_382970.html