Hay plantas que se pueden aprovechar para casi cualquier fin que tengamos en mente, y conociendo los diferentes hábitos de crecimiento que existen, se puede encontrar aquella ideal para nuestro espacio. Si buscas plantas trepadoras que no se conviertan en un problema en tu terraza, procura elegir especies que no sean caducifolias, que crezcan lentamente y que estén adaptadas al clima donde las vas a tener.
Algunos buenos ejemplos son las clemátides, el jazmín estrella o el potos. Estas especies no solo aportan valor ornamental a tu espacio, sino que además se adaptan bien a distintos lugares y permiten crear ambientes más verdes y acogedores sin requerir un mantenimiento excesivo.
Las claves para elegir trepadoras que no ensucien tu terraza o jardín
Una planta trepadora que no ensucie es aquella que cumple con ciertas características de crecimiento, que ayudan a mantener el espacio limpio y fácil de mantener. En general, se trata de especies que no pierden las hojas anualmente, es decir, que no son caducifolias, ya que esto evita tener que lidiar con ramas y hojas secas, así como dedicar tiempo al mantenimiento para reponerlas cuando mueren.
También conviene evitar plantas tropicales en zonas templadas, porque pueden comportarse como caducifolias cuando el clima se vuelve frío y perder todas las hojas para entrar en reposo. Aunque vuelvan a brotar cuando la temperatura aumente, ensuciarán el espacio durante el otoño. A esto se suma la importancia de elegir plantas de crecimiento lento, ya que esto genera menos tallos y hojas, y por tanto implica menos residuos que limpiar.
Otro aspecto clave está en el tipo de estructura y desarrollo de la planta. Es recomendable evitar aquellas con raíces fuertes, como la hiedra inglesa, porque pueden introducirse en recovecos y dañar paredes, o manchar muros que después son difíciles de restaurar. Del mismo modo, no son aconsejables las plantas que produzcan lianas, ya que pueden estrangular estructuras o plantas cercanas.
Las flores también influyen en la limpieza del espacio. Las especies con flores firmes son preferibles, ya que las flores delicadas o muy acuosas tienden a caer, pegarse al suelo y resultar difíciles de limpiar. En la medida de lo posible, incluso se puede optar por plantas sin flor. Cuando hay floración, es mejor que esta sea gradual, ya que especies como las buganvillas liberan sus flores de golpe, generando acumulaciones que requieren más mantenimiento.
Por otro lado, es importante evitar especies invasoras, ya que su crecimiento acelerado genera residuos constantes y puede hacer que la planta se expanda a zonas no deseadas, convirtiéndose en un problema. Ejemplos de este tipo son el ojo de poeta (Thunbergia alata) o la madreselva japonesa. También se recomienda preferir plantas que no produzcan frutos grandes, debido al impacto que pueden causar al caer, así como evitar aquellas con estructuras “sucias”, como los cálices del plumbago, que son pegajosos y pueden adherirse fácilmente a la ropa, a las mascotas o al suelo.
Clemátides: las trepadoras elegantes que florecen sin complicaciones
Si buscas una trepadora de flor y eres de una zona templada, esta puede ser una buena elección. Se trata de trepadoras compactas que no invaden otros espacios y pueden florecer en dos temporadas, especialmente en climas templados, ya que sus raíces necesitan temperaturas frescas.
Sus flores se desarrollan de forma gradual, lo que significa que no caen de golpe ni generan suciedad repentina. Una vez que maduran, producen unas semillas plumosas sumamente atractivas.
En cuanto a las hojas, son perennes y no se caen durante el otoño e invierno, por lo que no ensuciarán el espacio.
Requieren una malla para poder sujetarse bien. A diferencia de otras trepadoras, estas se adhieren mediante extensiones de sus hojas y no generan estructuras que luego se sequen y se desprendan. Una vez asentadas, pueden cubrir muy bien las superficies donde se coloquen.
Potos: la trepadora que se adapta a cualquier espacio
El potos (Epipremnum aureum) es la planta de hoja por excelencia. Aunque con frecuencia se conoce en su versión pequeña para interiores, en su entorno natural crece como una trepadora que cubre los troncos de árboles selváticos.
Cuando se lleva al exterior y cuenta con un soporte, sus hojas pueden volverse mucho más grandes, alcanzando hasta 15 centímetros de longitud. Trepa mediante raíces aéreas que nacen de sus tallos y actúan como pequeños ganchos con los que se sujeta a cualquier superficie. Si se quiere utilizar como trepadora, es indispensable proporcionarle un tutor o soporte, ya que de lo contrario crecerá como planta colgante.
Sus hojas, brillantes y de color verde intenso, se mantienen durante todo el año y no generan suciedad. Además, apenas produce flores, por lo que tampoco supone un problema en cuanto a limpieza.
Amor de hombre: una planta colgante de hojas únicas
El amor de hombre (Tradescantia zebrina) es una suculenta característica por sus hojas moradas con franjas verdes, que recuerdan a una cebra y constituyen su principal atractivo visual. Sus flores son pequeñas y rosadas, bastante discretas, por lo que no suelen suponer un problema. Se trata de una planta limpia, que no pierde hojas de forma constante.
No es propiamente una trepadora, sino una planta colgante, pero para los fines deseados puede entrenarse como una colgante ideal para terrazas, dejando que sus tallos se extiendan en cascada hacia abajo.
Jazmín estrella: una trepadora aromática que mantiene el verde todo el año
El jazmín estrella (Trachelospermum jasminoides) es una opción de trepadora con flores fragantes. Estas son pequeñas y, cuando caen, lo hacen de forma escalonada, sin que supongan una tarea difícil a la hora de limpiar.
Sus hojas se mantienen verdes durante todo el año y no se caen, por lo que no ensucian el espacio. Además, sus raíces no son invasivas y no manchan ni dañan los muros.
Se recomienda para zonas templadas, ya que tolera temperaturas de hasta -14 °C, siendo ideal para lugares donde muchas plantas con flor no suelen prosperar.
En definitiva, elegir bien una trepadora no solo transforma el espacio, sino que permite disfrutar de un entorno más verde, equilibrado y fácil de mantener durante todo el año.
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Royal Horticultural Garden (s.f.) How to grow clematis. Disponible en: https://www.rhs.org.uk/plants/clematis/growing-guide