Seis polluelos de torillo andaluz han nacido en el Zoobotánico de Jerez, en Cádiz, dentro de un programa de conservación que busca devolver a esta ave a los lugares donde vivió históricamente. La especie se considera extinguida en España desde hace más de cuatro décadas y su recuperación depende, en buena medida, de una pequeña población que todavía sobrevive en Marruecos.
Los nacimientos suponen un primer avance para un proyecto que pretende establecer una población reproductora estable antes de plantear la reintroducción de ejemplares en el medio natural. Además, hay un séptimo huevo que continúa en incubación y cuya evolución es favorable, según ha informado la Junta de Andalucía.
El torillo andaluz vuelve a reproducirse en España
Los seis polluelos nacieron entre el 11 y el 12 de octubre, a partir de los primeros huevos puestos por dos hembras del grupo de 18 torillos andaluces que llegaron a Jerez desde Marruecos en septiembre. Las aves se han adaptado favorablemente a las instalaciones, lo que ha permitido avanzar en esta primera fase del programa de reproducción.
Los siete huevos se sometieron a incubación artificial, con controles de temperatura y humedad adaptados a las necesidades de la especie. El equipo técnico supervisó su desarrollo mediante ovoscopia, una técnica que permite observar el interior del huevo para comprobar la evolución del embrión.
Los seis primeros huevos eclosionaron con éxito, sin que fuera necesario intervenir durante el nacimiento. Después, los polluelos pasaron a una nacedora, donde se ajustan progresivamente las condiciones ambientales a medida que crecen.
Cada ejemplar dispone de una anilla identificativa para registrar su desarrollo de forma individual. Estos datos también servirán para organizar las futuras parejas reproductoras y controlar la consanguinidad, un aspecto esencial cuando se trabaja con poblaciones pequeñas.
Una alimentación y unos cuidados muy específicos
La supervivencia de los polluelos requiere una atención constante durante sus primeros días. En esta etapa, reciben alimento aproximadamente cada 30 minutos y los cuidadores registran cuánto consume cada uno para comprobar que su desarrollo evoluciona adecuadamente.
Su dieta inicial se basa principalmente en larvas de tenebrio y pequeños grillos. Conforme crezcan, se incorporarán otros alimentos, como semillas, pienso para aves insectívoras, zanahoria y vegetales de hoja verde.
Los ejemplares adultos también permanecen bajo vigilancia. Sus recintos cuentan con zonas de sol y sombra, refugios y espacios que permiten observar sus preferencias y comportamientos. El seguimiento incluye cámaras de videovigilancia para estudiar su actividad y controlar la evolución de las crías.
Más allá de garantizar el bienestar de las aves, estas observaciones ayudarán a conocer mejor la biología del torillo andaluz y a mejorar los protocolos de reproducción. Esa información será importante para aumentar las posibilidades de éxito de las siguientes fases del proyecto.
Un ave extinguida en España que sobrevive en Marruecos
El torillo andaluz (Turnix sylvaticus sylvaticus) es una subespecie que desapareció de España y cuya presencia actual se concentra en un enclave del litoral atlántico de Marruecos. Según la Junta de Andalucía, la población que permanece en libertad podría estar formada por unos pocos cientos de individuos y muestra una tendencia descendente.
En el pasado, esta ave ocupaba una extensión mucho mayor de la cuenca mediterránea. Sin embargo, la transformación de su entorno, la urbanización del litoral y la intensificación de la agricultura contribuyeron a su retroceso.
Su vinculación con los cultivos y las huertas tradicionales hace que la conservación de estos ambientes sea relevante para su futuro. La pérdida de hábitats adecuados y la reducción de la población silvestre han convertido su recuperación en un reto que requiere cooperación entre distintos países.
Por eso, los ejemplares procedentes de Marruecos son fundamentales para iniciar la cría en España, concretamente en Andalucía. La finalidad no es únicamente conseguir nuevos nacimientos, sino establecer una población con suficiente diversidad genética para que pueda mantenerse a largo plazo.
El objetivo es reintroducirlo en el litoral andaluz
El programa impulsado por la Junta de Andalucía contempla nuevas campañas en Marruecos durante los próximos años para incorporar más ejemplares y ampliar la variabilidad genética de la población reproductora. La intención es evitar la consanguinidad y reducir los riesgos asociados a un grupo demasiado pequeño.
Cuando el núcleo de cría de Jerez esté suficientemente consolidado, sus descendientes podrán contribuir a futuros proyectos de reintroducción en enclaves seleccionados del litoral andaluz. No obstante, estos primeros nacimientos son un paso inicial: todavía será necesario asegurar la reproducción, estudiar las condiciones de los posibles lugares de liberación y comprobar que las aves puedan sobrevivir en su hábitat natural.
El proyecto cuenta, además, con un segundo núcleo de conservación en el Parque Zoológico de Aïn Sebaâ, en Casablanca. Ambos centros trabajarán de forma coordinada y compartirán la gestión genealógica de la población mantenida bajo cuidado humano.
La recuperación del torillo andaluz dependerá de que estos esfuerzos permitan formar una población estable y de que se conserven los ambientes en los que la especie puede vivir. Los seis polluelos nacidos en Jerez representan, así, un avance en el camino para que esta ave vuelva a formar parte de la fauna española.
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