Un eclipse solar total es uno de los fenómenos más extraordinarios que pueden contemplarse desde la Tierra. Durante unos minutos, la Luna cubre por completo el disco del Sol, el cielo se oscurece y se hace visible su corona. Sin embargo, esta imagen no estará presente para siempre en nuestro planeta.
El astrofísico Neil deGrasse Tyson en una entrevista con StarTalk on Mashable recordó una realidad sorprendente sobre el futuro de estos fenómenos: “Disfruta del eclipse solar total. Llegará un día en que la Luna no esté lo suficientemente cerca como para cubrir el Sol”. La razón es que nuestro satélite se aleja lentamente de la Tierra y, dentro de cientos de millones de años, su tamaño aparente será demasiado pequeño para ocultar completamente nuestra estrella.
Hoy ese cambio resulta imperceptible. La Luna se aleja de la Tierra a un ritmo de unos 3,8 centímetros al año, pero esta pequeña variación, acumulada durante millones de años, acabará cambiando para siempre los eclipses que podemos observar desde nuestro planeta. Según las estimaciones recogidas por NASA, los eclipses solares totales podrían dejar de producirse dentro de unos 600 millones de años.
La razón por la que hoy la Luna puede cubrir completamente el Sol
Que la Luna pueda ocultar por completo al Sol durante un eclipse total es consecuencia de una extraordinaria coincidencia astronómica.
El Sol es muchísimo más grande que nuestro satélite: su diámetro es aproximadamente 400 veces mayor. Sin embargo, también se encuentra unas 400 veces más lejos de la Tierra que la Luna. Esta relación entre tamaño y distancia hace que, vistos desde nuestro planeta, ambos puedan presentar un tamaño aparente muy parecido en el cielo.
Por eso, cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean de la forma adecuada, el disco lunar puede cubrir completamente el disco solar. Es entonces cuando se produce un eclipse total y podemos observar la corona solar alrededor de la silueta oscura de la Luna.
Pero esta coincidencia no se produce en todos los eclipses. La órbita lunar no es perfectamente circular, por lo que la distancia entre la Tierra y la Luna varía. Cuando nuestro satélite se encuentra más lejos, parece ligeramente más pequeño y no consigue ocultar por completo el Sol.
En esos casos se produce un eclipse anular, en el que queda visible un borde brillante alrededor de la Luna conocido popularmente como “anillo de fuego”. La diferencia entre un eclipse total y uno anular depende, por tanto, de unos pocos cambios en el tamaño aparente de nuestro satélite.
Por qué la Luna se está alejando de la Tierra y qué ocurrirá dentro de millones de años
La distancia entre la Tierra y la Luna no ha sido siempre la misma. Nuestro satélite continúa alejándose lentamente debido, entre otros factores, a la interacción gravitatoria entre ambos cuerpos y al efecto de las mareas.
La gravedad de la Luna provoca las mareas en los océanos terrestres, pero este intercambio de energía también afecta a su órbita. Como consecuencia, la Luna recibe energía y se aleja gradualmente de nuestro planeta, mientras la rotación de la Tierra se ralentiza de forma extremadamente lenta.
Actualmente, ese alejamiento es de unos 3,8 centímetros al año. Es una distancia tan pequeña que no tendrá consecuencias apreciables durante miles de generaciones, pero la astronomía trabaja también con escalas de millones de años.
A medida que la Luna se encuentre cada vez más lejos, irá pareciendo ligeramente más pequeña cuando la observemos desde la superficie terrestre. Llegará un momento en que, incluso cuando esté en la posición más cercana de su órbita, no tendrá el tamaño aparente suficiente para cubrir completamente el Sol.
NASA calcula que esta situación podría producirse dentro de aproximadamente 600 millones de años. No se trata de una fecha exacta, sino de una estimación basada en la evolución de la órbita lunar y en las dimensiones aparentes del Sol y la Luna. Pero el resultado sí está claro: los eclipses solares totales tienen una duración limitada en la historia de la Tierra.
Los eclipses anulares muestran cómo será el cielo cuando desaparezcan los eclipses totales
La desaparición de los eclipses solares totales no significará que la Luna deje de pasar entre la Tierra y el Sol.
Los eclipses solares seguirán produciéndose cuando se den las condiciones de alineación necesarias. Lo que cambiará será el aspecto del fenómeno: la Luna ya no podrá cubrir por completo el disco solar porque su tamaño aparente será demasiado pequeño.
En cierto modo, los eclipses anulares que podemos observar actualmente permiten imaginar ese futuro lejano. Durante ellos, la Luna se sitúa delante del Sol, pero deja visible un anillo de luz a su alrededor. Dentro de cientos de millones de años, esa situación podría convertirse en la norma y los eclipses totales pasarían a formar parte del pasado de nuestro planeta.
Esto es precisamente lo que hace tan llamativa la reflexión de Neil deGrasse Tyson. Los eclipses solares totales pueden parecernos un fenómeno permanente, pero son el resultado de una coincidencia temporal entre el tamaño de la Luna, el del Sol y las distancias que nos separan de ambos.
La humanidad vive en una etapa de la historia de la Tierra en la que todavía es posible contemplar cómo la Luna cubre por completo el Sol y transforma el día en una oscuridad momentánea. Ese espectáculo seguirá existiendo durante cientos de millones de años, pero no para siempre.
Algún día, tal y como advierte Tyson, la Luna estará demasiado lejos. Seguirá cruzándose ante el Sol, pero ya no podrá ocultarlo por completo. Y los eclipses solares totales, uno de los fenómenos más impresionantes que ofrece el cielo, habrán desaparecido definitivamente.
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