Ni geranios ni petunias: la planta poco conocida y resistente al frío que llena de flores de colores el jardín durante el otoño y el invierno

Ni geranios ni petunias: la planta poco conocida y resistente al frío que llena de flores de colores el jardín durante el otoño y el invierno

Aunque muchas plantas ornamentales necesitan temperaturas cálidas para lucir sus flores y colores más llamativos, existen especies capaces de llenar de vida los jardines incluso cuando llega el frío. Una de ellas es el áster, una planta de pequeñas flores parecidas a las margaritas que destaca por sus tonos violetas, rosas, azules y blancos.

Su resistencia a las bajas temperaturas y su floración en otoño la convierten en una opción muy interesante para dar color al jardín cuando otras plantas empiezan a perder sus flores.

Así son los ásteres: las flores que parecen margaritas y esconden una curiosidad botánica

Para conocer mejor los ásteres, conviene revisar su clasificación dentro del reino Plantae. Su nombre procede del género botánico Aster y pertenecen a la familia de las asteráceas, que agrupa a las llamadas plantas compuestas. Dentro de esta familia también encontramos flores tan conocidas como las margaritas, con las que los ásteres guardan un gran parecido.

Una de las particularidades de las asteráceas es que lo que habitualmente identificamos como una flor no es, en realidad, una única flor. Lo que parecen pétalos son flores individuales modificadas que se disponen alrededor de un disco central, donde se agrupan otras flores diminutas. Esta estructura es la que les da su aspecto tan característico.

Los ásteres pueden presentar flores de distintos colores, como rosa, azul, lila y blanco, aunque suelen conservar un llamativo centro amarillo. Se trata de plantas muy apreciadas en jardinería por su resistencia y capacidad de adaptación. Existen alrededor de 170 especies del género Aster, muchas de las cuales cuentan con variedades cultivadas que permiten disfrutar de su floración en jardines y espacios exteriores.

Es resistente al frío y llena de flores el jardín hasta el otoño

Los ásteres son una de las mejores opciones para jardines ubicados en regiones con inviernos marcados, especialmente en el hemisferio norte, de donde es nativa.

Estas plantas perennes destacan por su resistencia a las bajas temperaturas y por ofrecer una abundante floración cuando muchas otras especies ya han concluido su ciclo.

Su floración es muy larga: va desde verano hasta otoño e incluso invierno, aportando vibrantes colores a tu jardín cuando la mayoría de las plantas están en letargo o reposo por el frío. Esto beneficia también a polinizadores que buscan néctar, cuando muchas flores ya no están disponibles.

Por otro lado, cabe mencionar que tienen la enorme ventaja de que son perennes, lo que significa que regresan cada año con esperanza de florecer de nuevo sin necesidad de replantar o resembrar constantemente.

Dónde plantar ásteres y cómo aprovechar su colorido en el jardín

Como hemos visto, el áster es una planta noble, adaptable, resistente y vistosa. Por ello y por sus características, se suele usar para los siguientes fines:

  • Cobertura o cama floral: sirve para colocar bajo altos árboles para llenar de flores y de verde sin que el suelo quede desnudo.
  • Para grandes extensiones: es una planta que crece rápido y extensivamente, así que la puedes asentar en campos abiertos para que repueble.
  • En jardines campiranos: pues recuerda a áreas asilvestradas donde estas flores crecen de forma nativa.
  • Jardines combinados: hoy están en tendencia los jardines combinados y sin tanto control, donde se liberan semillas de plantas variadas para que crezcan de forma desordenada en explosiones de colores. Puedes integrar ásteres a un jardín de tales fines.

Cómo cuidar el áster: sustrato, luz y riego para una floración abundante

Una vez conocidas las características y los usos ornamentales del áster, es importante conocer los cuidados que necesita para crecer y florecer adecuadamente. A continuación, repasamos los aspectos básicos para cultivarlo en casa.

Sustrato

Lo más importante para tener ásteres felices en casa es comenzar por el sustrato. Debes preparar uno que retenga agua, porque tiene alta demanda de ella y un buen suelo te ayudará a que el riego no sea tan demandante. El truco está en darle un buen sustrato porque no toleran bien que el agua esté estancada.

Por otro lado, agradecen tener mucha materia orgánica nutritiva para producir abundantes flores.

Para ello, puedes preparar una mezcla de la siguiente forma:

  • 2 partes tierra negra
  • 2 partes composta
  • 1 parte material drenante (arena de río, tezontle fino o perlita)

Luz y temperatura

Dado que está bien adaptada a los fríos, esta planta puede tolerar también semisombra para cuando hay días nublados. Colócala al exterior, pues da su máximo esplendor cuando recibe sol total. Ten en cuenta que en sombra puede dar hoja, pero no dará flor.

Ahondando en su tolerancia al frío, te contamos que esta planta puede tolerar hasta sorprendentes -20°C, lo que la hace una excelente planta para zonas templadas donde los inviernos son fríos.

Riego

Requieren tener un suelo húmedo, como hemos comentado anteriormente. Procura no encharcar en suelo porque será contraproducente, sumado a que con el frío puede ser muy dañino si hay encharcamiento de agua.

Una buena técnica es regar poco pero en abundancia, y no frecuentemente pero con poca cantidad. Esto ayuda a que el suelo realmente se empape, opuesto al humedecimiento superficial e insuficiente.

Por lo general, si está en maceta va a requerir más riego que la que está en suelo directo.

Si deseas leer más artículos parecidos a Ni geranios ni petunias: la planta poco conocida y resistente al frío que llena de flores de colores el jardín durante el otoño y el invierno, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cultivo y cuidados de las plantas.

Bibliografía
  • Royal Horticultural Society (s.f.) Aster. Disponible en: https://www.rhs.org.uk/plants/aster