Mucho calor y sequía eran dos palabras que se repetían habitualmente en el campo jiennense durante muchos años. Los embalses estaban bajo mínimos, los olivos con grandes dificultades y las cosechas eran cada vez más cortas. Sin embargo, la situación ha dado un giro inesperado: a la cosecha de aceite de oliva en Jaén le sobra agua y el problema es la lluvia. Ese exceso se ha convertido en el nuevo quebradero de cabeza para la provincia que produce más aceite de oliva del mundo.
Los últimos datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) han confirmado lo que muchos agricultores ya veían venir desde noviembre: la producción de aceite en Jaén ha caído un 45% respecto al año anterior. De casi 300.000 toneladas en 2024 se ha pasado a apenas 164.841 toneladas a finales de 2025. Y lo más llamativo es que no ha sido por la sequía, sino justo por lo contrario: por demasiada lluvia en el peor momento posible.
¿Por qué el agua se ha convertido en el principal enemigo de la cosecha de Jaén?
¿Cómo puede ser malo que llueva después de años de sequía? La clave está en cuándo y cómo ha llovido. Las intensas precipitaciones de noviembre y diciembre han caído justo en pleno arranque de la campaña de recogida de la aceituna.
Esto generó un problema: barro, maquinaria parada y cuadrillas sin poder entrar al campo. En muchos olivares era imposible acceder con tractores o vibradores, y la recogida a mano también se ha vuelto más lenta y costosa. Ese retraso ha tenido consecuencias directas en la calidad y el rendimiento del fruto de los olivos.
Desde COAG Jaén lo resumen sin rodeos: la aceituna ha llegado tarde a la almazara y en peores condiciones. Cada día de retraso ha supuesto menos rendimiento graso, menos litros de aceite por kilo de aceituna.
Además, a este problema se suma otro factor que viene de meses atrás: el calor extremo de junio. Tras una primavera prometedora, las altas temperaturas castigaron el cuajado del fruto y redujeron su peso. Es decir, cuando parecía que 2025 iba a ser el año de la recuperación, el clima volvió a jugar en contra, primero con calor excesivo y después con lluvia descontrolada.
Menos aceite en las bodegas, pero más movimiento en el mercado: la paradoja que vive ahora el “oro líquido”
Lo curioso de esta campaña es que, mientras la producción cae con fuerza, las ventas no solo resisten, sino que crecen. Según UPA Andalucía, en el último trimestre de 2025 las salidas de aceite aumentaron un 10%, con un mes de noviembre especialmente fuerte: 129.727 toneladas vendidas. Es decir, se produce menos, pero se vende más.
Las exportaciones también están empujando con fuerza. En Andalucía han crecido un 44%, lo que está presionando unas existencias que ya son un 13% más bajas que las del año pasado. A 31 de diciembre de 2025, las bodegas españolas almacenaban unas 715.736 toneladas, muy por debajo de las cifras de 2024, que ya venía de tres años de malas cosechas.
En Jaén, este contexto se vive con una mezcla de preocupación y alivio. Preocupación, porque el agricultor ve cómo su producción cae casi a la mitad. Alivio, porque el mercado responde y el aceite sigue teniendo salida, algo clave para la supervivencia del olivar tradicional.
¿Qué pasa ahora con los precios del aceite y por qué los expertos piden calma pese a la caída de producción?
Cuando baja la oferta y sube la demanda, la lógica diría que los precios deberían dispararse. Y sin embargo, el sector pide prudencia. Después de los picos históricos que se vivieron en campañas anteriores, nadie quiere volver a un escenario de inestabilidad.
Ahora mismo, el precio del virgen extra en origen se mueve entre los 4,20 y 4,29 euros por litro, una franja que los expertos consideran razonable para mantener el equilibrio. No es un precio bajo, pero tampoco desorbitado, y permite cubrir costes en un contexto de producción complicada.
Desde UPA Andalucía insisten en que la clave está en la estabilidad. El secretario general de la organización, Jesús Cózar, lo ha dejado claro: vender más aceite del que se produce obliga a mantener un equilibrio que garantice rentabilidad para el agricultor y, al mismo tiempo, fidelidad del consumidor.
Porque aquí hay otro dato importante: pese a los vaivenes, el aceite de oliva sigue siendo percibido como un producto esencial. No es un lujo prescindible. Es parte de la dieta diaria, dentro y fuera de España. Y eso explica por qué, incluso con menos aceite en las bodegas, el mercado se mantiene tan activo.
El nuevo escenario del olivar: cuando el problema es la imprevisibilidad del clima
Durante décadas, el mayor miedo era la falta de agua. Hoy, el problema es la irregularidad: lluvias torrenciales cuando no tocan, olas de calor en momentos críticos y campañas que cambian de signo en cuestión de semanas.
Precisamente la cosecha de 2'25 es un buen ejemplo. Comenzó con expectativas moderadamente optimistas después de las lluvias de primavera, pero luego llegó el calor del mes de junio y la cosa cambió. Al final, cuando ya tocaba cosechar, llegó la lluvia excesiva y todo se complicó más.
Ni exceso de calor ni sequía, tampoco la falta de demanda. El problema de ahora es el exceso de agua en el momento menos oportuno.
Si deseas leer más artículos parecidos a Ni sequía ni calor: a la cosecha de aceite de oliva en Jaén le sobra agua y el problema es la lluvia, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Otros medio ambiente.
- Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). Disponible en: https://www.aica.gob.es/
- AVANCE DE LA SITUACIÓN DE MERCADO DEL SECTOR. DEL ACEITE DE OLIVA, ACEITUNA DE MESA Y ACEITE DE ORUJO DE OLIVA. CAMPAÑA 2025/2026. Disponible en: https://www.mapa.gob.es/dam/mapa/contenido/agricultura/temas/producciones-agricolas/frutas-y-hortalizas/aceite-de-oliva-y-aceituna-de-mesa/avances-e-informes-de-situacion-de-mercado/AVANCE-situaci-n-mercado-sector-ole-cola_Diciembre-2025_.pdf
- UPA Andalucía destaca que, en diciembre, se ha producido un 30% menos de aceite que en 2024 y se ha vendido un 10% más. UPA Andalucía. Disponible en: https://www.upa.es/upa-andalucia/noticias-upa/2026/6836/