La Luna se coloca frente al Sol y, de repente, la luz del día se apaga como si alguien apagara un interruptor. Ese “atardecer” repentino no sólo sorprende a los humanos; los animales también lo notan.
El 12 de agosto de 2026, España vivirá un eclipse de Sol total, después de más de un siglo. Una franja de oscuridad cruzará el país de oeste a este e invitará a mirar hacia el cielo desde A Coruña hasta Palma. Será un espectáculo breve y único, con el Sol ya bajo en el horizonte, de ahí que sea conveniente buscar un lugar despejado hacia el oeste.
Sin embargo, lo que para nosotros puede ser un acontecimiento único para nuestras vidas pero que entendemos bastante bien, para otros puede ser un momento de confusión. ¿Has imaginado cómo reaccionarán los animales durante el eclipse solar total y el día se convierta en noche durante unos minutos?
El “falso anochecer” que desconcierta a los animales
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol y bloquea parte o toda la luz solar que llega a una zona concreta del planeta. En la fase total, ese cambio no se vive como una simple nube: la iluminación cae de forma brusca, aparecen sombras más marcadas, algunas estrellas o planetas pueden hacerse visibles y el paisaje adquiere un tono parecido al crepúsculo. También baja la temperatura, porque durante unos minutos la superficie recibe menos radiación directa. La NASA, por ejemplo, explica que durante el paso de la umbra la temperatura puede descender varios grados.
Para los animales, esto importa porque muchos no “interpretan” el eclipse como un fenómeno astronómico, sino como una señal ambiental. Por ejemplo, durante el eclipse de 2024 en Estados Unidos, tras analizar más de 10.000 observaciones y casi 100.000 vocalizaciones, se encontró que más de la mitad de las especies de aves silvestres modificaron sus ritmos biológicos. Muchos incluso cantaron después del eclipse, como si empezara una nueva mañana. Este “falso anochecer” demuestra cómo unos minutos de oscuridad pueden alterar la conducta animal.
Animales salvajes confundidos: así reaccionan en pleno eclipse solar
Las respuestas de la fauna silvestre son variadas. En 2017, el Cornell Lab analizó más de 1.300 listas de eBird y encontró numerosas observaciones inusuales durante el eclipse: chotacabras y otras aves nocturnas emergiendo en pleno día, búhos moteados cantando durante la oscuridad y buitres negros que bajaron a sus dormideros y salieron volando apenas regresó la luz. Otros estudios relatan hablan de jirafas corriendo nerviosas en la sabana.
Aun así, no todos los animales reaccionan; en muchos casos, la respuesta depende de la especie e incluso del individuo. Un estudio de Texas A&M reconoció observaciones de 2017 y señaló que los mamíferos diurnos, al detectar la oscuridad y la caída de temperatura, pueden prepararse para la noche, las aves regresan a sus nidos y los murciélagos salen antes de tiempo. Sin embargo, esas reacciones son breves; una vez que la luz vuelve, la mayoría de los animales retoman sus actividades como si hubiera amanecido de nuevo.
Así reaccionaron gorilas, jirafas y otros animales en zoológicos durante un eclipse solar
Observar animales en cautiverio durante un eclipse ofrece datos más controlados. En 2017, un equipo científico de Estados Unidos estudió el comportamiento de 17 especies en el Riverbanks Zoo de Carolina del Sur comparando su rutina diaria con lo que ocurrió durante la oscuridad repentina. Los investigadores clasificaron las respuestas en cuatro categorías: normal, comportamiento de atardecer/noche, ansiedad aparente y respuestas novedosas.
Aproximadamente el 75 % de las especies observadas mostraron algún cambio; la mayoría reprodujo conductas de la tarde o la noche, como agruparse para descansar o callarse. Cinco especies (babuinos, gorilas, jirafas, flamencos y aves loris) exhibieron signos de ansiedad: movimientos erráticos, vocalizaciones inusuales o agitación. Curiosamente, los reptiles (tortuga gigante de Galápagos y dragón de Komodo) mostraron comportamientos “novedosos”, volviéndose más activos de lo habitual.
El estudio señala que, aunque algunos comportamientos ansiosos podrían estar influenciados por la presencia de visitantes y cuidadores, los datos sugieren que el eclipse provoca respuestas diversas en animales bajo cuidado humano. Estas observaciones ayudan a planificar estrategias de manejo en zoológicos y centros durante futuros eclipses, reduciendo el estrés de los animales y permitiendo observar de manera segura.
Los perros y los gatos también notan un eclipse solar: cómo evitar que se estresen
¿Deben preocuparse los tutores de mascotas? Los veterinarios de la Universidad Texas A&M explican que:
- El cambio brusco de luz puede desorientar a perros y gatos porque sus rutinas están asociadas al ciclo día-noche.
- Animales con historial de ansiedad ante tormentas podrían mostrar signos como gemidos, jadeo, nerviosismo o esconderse.
- Para aves de compañía, la oscuridad puede motivarlas a regresar a su lugar de descanso y posarse.
Las recomendaciones son sencillas: mantener a las mascotas dentro de casa y evitar que miren al cielo durante el eclipse para que no se dañen la vista. Por ejemplo, conviene mantener las persianas cerradas y seguir su rutina de comida y descanso para que se sientan normalidad. Si se observa miedo, conviene consolarlas con caricias o premios, pero sin forzar la interacción.
Los expertos también aconsejan no llevarlas a eventos multitudinarios de observación del eclipse, ya que las aglomeraciones y el ruido pueden aumentar su estrés. Para las personas que planean viajar para ver el eclipse, se recomienda preparar con antelación comida, agua y medicamentos suficientes para sus mascotas y contemplar posibles limitaciones de tráfico y abastecimiento.
Con estas precauciones, el eclipse puede ser una experiencia segura tanto para nosotros como para nuestros compañeros animales.
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