Tiene flores y frutos al mismo tiempo: el árbol mediterráneo que llena de color el jardín durante el otoño

Tiene flores y frutos al mismo tiempo: el árbol mediterráneo que llena de color el jardín durante el otoño

Cuando sembramos un árbol en nuestro jardín, seguramente esperamos disfrutar de sus flores en una temporada y de sus frutos en otra. Sin embargo, existe un árbol pequeño o arbusto de origen mediterráneo que rompe con esta idea y nos permite contemplar ambas cosas al mismo tiempo, especialmente durante el otoño.

El madroño ofrece un espectáculo lleno de color, con sus ramos de flores blancas y sus frutos, que pasan del verde al amarillo, al naranja y, finalmente, a un rojo brillante. Su peculiar ciclo de floración y maduración convierte a este árbol en uno de los grandes protagonistas del jardín durante esta época del año.

El madroño, el árbol que tiene flores y frutos al mismo tiempo

El ciclo del madroño es único y atípico, pues nos permite ver al mismo tiempo, flor y fruto en el arbusto. Esto se debe a que el proceso de maduración del fruto es sumamente largo, pues le lleva todo un año lograr su transformación de flor a fruto.

El madroño suele florecer entre septiembre y diciembre, según el clima del lugar en donde se haya sembrado. Esas flores que brinda, agrupadas en ramos tanto rosas como blancos, serán polinizadas y se formarán frutos esféricos que en un principio son color verde. Después, tardarán varios meses en volverse amarillos, pasarán varios meses más hasta verse naranjas y, finalmente, se tornarán rojos.

En el madroño se da un proceso conocido como superposición en el que al llegar el otoño siguiente y presentarse nuevas flores en un arbusto, los frutos del año pasado apenas están terminando de madurar. Esa es la razón por la cual solemos ver frutos y flores al mismo tiempo.

El árbol mediterráneo que llena de color el jardín cuando llega el otoño

El otoño, que es la estación en donde maduran los frutos del madroño, se presta al espectáculo de los árboles rojos y ocres de diverso tipo. El madroño suma sus frutos vistosos a las cálidas vistas de este tipo de árboles.

Si sembramos un madroño en el jardín, tendremos todo el año el obsequio de sus ramos de flores rosas y blancas, para el otoño vendrán los esperados frutos y, además, se perfumará delicadamente su zona con el perfume que dan sus flores. Todo el año podremos admirar los aportes de este hermoso arbusto.

Cómo cuidar el madroño: un árbol resistente y fácil de mantener

El madroño es de origen mediterráneo, por lo que requiere de cierta calidez en su ambiente y mucho sol. Sin embargo, también es de bajo mantenimiento y no son muchas sus exigencias de cuidado.

Luz y temperatura

Requiere de varias horas de sol directo cada día, aunque se puede adaptar sin problema la semisombra. Recordemos que en este último caso las flores y los frutos se darán en menor cantidad.

Le gustan los ambientes cálidos, pero también ha demostrado ser muy resistente al frío intenso incluso por debajo de los diez grados.

Ubicación

Lo que sí parece debilitarlo son los vientos fuertes, por lo que es mejor colocar en un lugar algo resguardado. Si no es posible, se puede arreglar poniéndole mamparas o alguna protección similar cuando los vientos fuertes llegan al jardín.

Riego

El riego no debe ser abundante, sino más bien moderado, sobre todo una vez que ya tiene varios meses en nuestro jardín y ha demostrado estar bien adaptado al mismo. Los arbustos más jóvenes deben regarse cada dos o tres días, evitando siempre el encharcamiento para no crear pudrición de raíces. Es mejor esperar a que la superficie esté completamente seca para volver a regar.

Para que desarrolle un solo tronco y una fronda grande y fuerte, requiere de un entorno naturalmente húmedo, como a la orilla de un río, pero si el nuestro alcanza el tamaño de un arbusto, también podrá dar sus propias flores y frutos.

Suelo

El madroño se desarrollará como árbol o como arbusto, según las condiciones de su entorno, sin embargo tiende a ser poco exigente con las condiciones de suelo. Da lo mismo si éste es muy rico en propiedades, si es seco o si es rocoso.

Los frutos del madroño se pueden comer: así puedes aprovecharlos en la cocina

El sabor del fruto del madroño es dulce, algo parecido al higo, pero un poco más ácido. Son muchas las preparaciones que podemos elaborar en la cocina con estos frutos. Aquí te proponemos dos opciones.

Mermelada de madroño

  1. Lava un kilo de madroños.
  2. Ponlos en una olla con 700 gramos de azúcar y 125 mililitros de agua.
  3. Hiérvelos durante veinte o treinta minutos.
  4. Opcionalmente, puedes añadir el jugo de medio limón, para obtener un punto de acidez, y una cucharadita de chía, que ayudará a espesar.

Ensalada de madroño

  1. En un plato, coloca hojas verdes variadas, como espinacas, lechugas y rúcula.
  2. Añade algunos madroños cortados por la mitad.
  3. Por encima, puedes añadir queso fresco desmenuzado y un poco de miel.

Hay algo importante que debes saber sobre el consumo del madroño. Cuando todavía está en el árbol y pasa un poco de su maduración, producirá algo de alcohol en su interior. Aunque una persona adulta y sana lo puede comer, se debe tener en cuenta su ligero efecto embriagador.

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Bibliografía
  • Gardenia (s.f.) Arbutus unedo (Strawberry tree). Disponible en: