Cómo programar la calefacción para ahorrar
La calefacción es uno de los principales gastos energéticos en los hogares durante los meses fríos. Si la usamos de forma inadecuada, puede incrementar de forma considerable la factura, incluso sin aportar mayor confort. Programarla correctamente permite adaptar el funcionamiento del sistema a los horarios y necesidades reales de la vivienda.
En este artículo de EcologíaVerde vamos a hablar sobre cómo programar la calefacción para ahorrar. Aquí tienes algunos consejos para reducir el consumo y mejorar la eficiencia sin renunciar a una temperatura adecuada en casa.
¿Por qué programar la calefacción ayuda a ahorrar?
Programar la calefacción no es solo una cuestión de comodidad, sino también de eficiencia. El principal motivo por el que ayuda a ahorrar es porque evita que el sistema funcione más tiempo del necesario. En muchos hogares, la calefacción se enciende manualmente y se deja funcionando durante horas, incluso cuando no hay nadie en casa o cuando todos están durmiendo. Esto provoca un consumo energético innecesario. Al programarla, el sistema se activa únicamente en los momentos en los que realmente se necesita, manteniendo una temperatura confortable sin desperdiciar energía.
Además, mantener una temperatura constante y moderada es mucho más eficiente que encender y apagar la calefacción repetidamente o forzarla a trabajar al máximo para calentar una vivienda muy fría. Los sistemas de calefacción consumen más energía cuando tienen que recuperar varios grados de golpe. Con una programación adecuada, la vivienda se mantiene dentro de un rango térmico estable, reduciendo picos de consumo.
También influye el hecho de que cada grado adicional incrementa notablemente el gasto energético. Ajustar la programación para no sobrecalentar la casa, por ejemplo, bajando algunos grados durante la noche o cuando no hay nadie, puede suponer un ahorro significativo en la factura mensual.
Temperaturas recomendadas según la estancia
No todas las habitaciones de la vivienda necesitan la misma temperatura. Ajustar la calefacción según el uso de cada estancia es una de las formas más sencillas y eficaces de reducir el consumo sin perder confort.
Estas son las temperaturas orientativas más recomendadas:
- Salón y zonas de estar: Entre 20 °C y 21 °C suele ser suficiente cuando la vivienda está ocupada. Es el espacio donde se pasa más tiempo, por lo que conviene mantener un ambiente agradable, pero sin excederse.
- Dormitorios: Lo ideal es mantenerlos entre 17 °C y 19 °C. Para dormir, una temperatura ligeramente más baja favorece el descanso y reduce el gasto energético. No es necesario que estén tan cálidos como el salón.
- Baño: Puede situarse entre 21 °C y 23 °C, pero solo durante el momento de uso. No tiene sentido mantenerlo a esa temperatura todo el día. Si se programa correctamente, basta con calentarlo un poco antes de la ducha.
- Pasillos y zonas de paso: Con 15 °C a 17 °C suele ser suficiente. Son espacios donde no se permanece mucho tiempo, por lo que no requieren el mismo nivel de calefacción.
Como detalle, cada grado adicional puede aumentar el consumo energético en torno a un 7 %. Por eso, pequeños ajustes en cada estancia pueden marcar una diferencia notable en la factura final.
La clave está en adaptar la temperatura al uso real de cada espacio y evitar la tendencia a calentar toda la vivienda por igual y mantener las puertas cerradas para aislar al máximo cada habitación sin que se desperdicie energía.
Cuándo y cómo programar la calefacción para ahorrar: horarios diarios y semanales
Programar la calefacción correctamente no significa tenerla encendida menos tiempo sin más, sino adaptarla a los hábitos reales del hogar. El objetivo es que la vivienda esté confortable cuando se necesita y reduzca el consumo cuando no.
Para programar bien la calefacción, lo mejor es adaptarse a la rutina del día a día. Vamos a dividir el día en tres bloques principales:
- Por la mañana: Programa la calefacción para que se encienda entre 30 y 60 minutos antes de levantarse. Así la casa ya estará a una temperatura agradable al comenzar el día, sin necesidad de forzar el sistema al máximo.
- Durante la jornada laboral: Si no hay nadie en casa, lo ideal es bajar la temperatura a unos 15 °C–17 °C. No conviene apagarla por completo en climas fríos, ya que luego necesitará más energía para recuperar varios grados.
- Por la tarde y noche: Actívala antes de que regresen los habitantes del hogar y mantenla en torno a 20 °C–21 °C en las zonas principales. Por la noche, reduce la temperatura en los dormitorios a 17 °C–19 °C.
Un error común es subir la calefacción más de lo necesario pensando que calentará antes. El sistema no funciona más rápido por marcar más grados; solo consumirá más energía. De lunes a viernes, ajusta la calefacción a las horas reales en las que la vivienda está ocupada. Fines de semana, si se pasa más tiempo en casa, puede ampliarse el horario, pero manteniendo siempre temperaturas moderadas.
Si los horarios cambian con frecuencia, los termostatos programables o inteligentes facilitan mucho esta tarea. Permiten modificar los tramos horarios con facilidad e incluso adaptarse automáticamente a los patrones de uso.
Más consejos para ahorrar con la calefacción
Además de una buena programación, existen pequeños hábitos y ajustes que pueden marcar una gran diferencia en el consumo energético. Muchas veces no se trata de grandes inversiones, sino de prestar atención a detalles que influyen directamente en la eficiencia:
- Mejora el aislamiento: De poco sirve calentar la vivienda si el calor se escapa constantemente. Revisar ventanas, puertas y posibles rendijas puede evitar pérdidas innecesarias.
- No cubras los radiadores: Colocar muebles delante, cubrirlos con ropa o usar cubreradiadores decorativos reduce su eficacia.
- Purga los radiadores una vez al año: Si tienen aire en su interior, no calientan correctamente y obligan al sistema a trabajar más.
- Aprovecha la luz solar: Durante el día, abre cortinas y persianas para que el sol ayude a calentar la vivienda de forma natural. Por la noche, ciérralas para conservar el calor acumulado.
- Ajusta la temperatura, no el tiempo: Muchas veces el ahorro no está en reducir horas, sino en bajar uno o dos grados la temperatura general.
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- ¿Cómo programar la calefacción para ahorrar? Voltiks. Disponible en: https://www.voltiks.es/blog/como-programar-la-calefaccion-para-ahorrar-3c/
- Cómo configurar la caldera para ahorrar. Irsap. Disponible en: https://www.irsap.com/es/blog/configurar-la-caldera-para-ahorrar
- Cómo programar la calefacción. Ecoforest. Disponible en: https://ecoforest.com/es/blog/como-programar-la-calefaccion/
