Las nutrias no son tan solitarias: un estudio en España revela su comportamiento más social
La nutria europea (Lutra lutra) fue considerada siempre un animal esencialmente solitario, territorial, esquivo y poco dado al contacto. Esa idea, repetida en manuales y estudios, empieza a resquebrajarse a partir de una investigación reciente desarrollada en el norte de España.
El trabajo, liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), analizó el comportamiento de nutrias en ríos de Asturias y León entre 2024 y 2025. Según detalla el propio CSIC en su informe oficial, los investigadores comprobaron que las nutrias pueden detectar la presencia de otros individuos a partir de su olor en menos de 24 horas y que, además, son más sociales de lo que creíamos, ya que reaccionan antes para interactuar que para defender su espacio. El hallazgo obliga a revisar el modelo clásico de comportamiento de la especie.
El lenguaje invisible de las nutrias: cómo saben quién ha pasado por el río en solo horas
El experimento se centró en el llamado "paisaje olfativo". Las nutrias utilizan sus excrementos (conocidos como spraints) para marcar zonas y comunicarse.
Los científicos modificaron esos puntos de marcaje para sus estudios: añadieron heces de otros individuos, eliminaron señales existentes y registraron la reacción mediante cámaras
El análisis incluyó más de 200 vídeos en 26 puntos distintos de 17 ríos. Los resultados, recogidos en este análisis divulgativo, muestran que la respuesta es rápida y consistente. En menos de un día, las nutrias regresan al lugar para investigar.
No atacan rápido, primero investigan: el comportamiento inesperado de las nutrias
El dato más relevante de estas pruebas no es la rapidez, sino el tipo de comportamiento. En lugar de reaccionar con agresividad o reforzar el territorio, las nutrias optan mayoritariamente por olfatear, analizar el rastro y permanecer más tiempo en la zona.
Más del 58% de las conductas registradas se vinculan con la exploración. Es decir, con la obtención de información sobre el otro individuo. Según explican los investigadores, este patrón sugiere que la especie prioriza entender quién ha pasado por su territorio antes que expulsarlo.
Ese cambio de enfoque introduce una idea clave: la territorialidad no desaparece, pero convive con una dimensión social más compleja de lo que se pensaba.
Las nutrias solo reaccionan cuando algo es realmente nuevo
Otro aspecto relevante es que la ausencia de olor no genera reacción. Cuando los investigadores eliminaron completamente los excrementos, las nutrias no modificaron su comportamiento. Esto indica que el sistema no está orientado a defender constantemente, sino a responder ante novedades.
La estrategia es eficiente porque permite ahorrar energía y adaptar la conducta a cada situación. Y este comportamiento puede ser clave para su conservación.
España vive el regreso de la nutria: qué significa este hallazgo para su expansión en los ríos
La población de nutrias en España ha crecido en las últimas décadas. Tras años de declive, hoy ocupa muchos más tramos fluviales. Ese crecimiento implica mayor contacto entre individuos, más solapamiento de territorios y más interacciones potenciales.
Entender cómo responden a esos encuentros es fundamental para la gestión. Las nutrias, de hecho, prefieren evaluar antes que confrontar.
Más allá del comportamiento social, la nutria europea está experimentando una recuperación notable en España que refuerza la relevancia de este tipo de estudios. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, la especie ha recolonizado en las últimas décadas gran parte de las cuencas fluviales donde había desaparecido a finales del siglo XX debido a la contaminación y la caza.
Hoy se encuentra presente en la mayoría de ríos bien conservados, especialmente en el norte peninsular. Este regreso no solo implica un éxito de conservación, sino también un cambio en la dinámica de los ecosistemas: la nutria es un depredador tope en medios acuáticos y su presencia indica buena calidad del agua.
De animales solitarios a estrategas sociales: el giro científico en su biología del comportamiento
El caso de la nutria europea no es aislado. Cada vez más estudios muestran que especies consideradas solitarias presentan comportamientos sociales más complejos bajo ciertas condiciones.
En este caso, el hallazgo es especialmente relevante porque se produce en campo real, en ecosistemas naturales y con poblaciones en expansión. Es decir, es un comportamiento observado en condiciones reales.
Está claro que el estudio no niega la territorialidad de la nutria. Pero la matiza. A partir de estas investigaciones se sabe que las nutrias detectan rápido a otros individuos, no reaccionan de forma inmediata con conflicto y priorizan obtener información. Estas son las grandes novedades.
En los ríos del norte de España, la lógica parece clara: antes que defender a ciegas, las nutrias observan, analizan y, en cierto modo, negocian su presencia. Un matiz que cambia mucho más de lo que parece.
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