Cultivo y cuidados de las plantas

André Alonso, experto en jardinería: “Si eliges una maceta demasiado grande, la planta gastará su energía en colonizarla”

 
Irene Juste
Por Irene Juste, Editora Sénior. 28 septiembre 2026
André Alonso, experto en jardinería: “Si eliges una maceta demasiado grande, la planta gastará su energía en colonizarla”
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Elegir una maceta más grande parece, a simple vista, una buena forma de darle espacio a una planta para crecer. Sin embargo, hacerlo sin tener en cuenta el estado de sus raíces puede acabar provocando justo el efecto contrario al que se busca.

André Alonso, divulgador especializado en plantas de interior y conocido en redes sociales como La Reina Plantil, advierte en su vídeo acerca de un error muy habitual a la hora de hacer un trasplante: escoger primero el recipiente y después intentar adaptar la planta a él. Según explica, el tamaño de la maceta debe decidirse una vez que se ha comprobado cuánto ha crecido el sistema radicular.

El error de elegir primero la maceta y después mirar las raíces

Cuando una planta lleva un tiempo en el mismo recipiente, llega un momento en el que puede ser necesario trasplantarla. Es entonces cuando surge una duda muy habitual: ¿qué tamaño debe tener la nueva maceta?

Para Alonso, la respuesta no está en elegir un recipiente grande para que la planta tenga más espacio. El procedimiento debe ser justo el contrario. “Si estás escogiendo la maceta antes de hacer tu trasplante, lo estás haciendo mal”, explica en uno de sus vídeos de TikTok.

El primer paso, según el experto, consiste en sacar la planta de su recipiente y observar el cepellón. De esta manera se puede comprobar cuánto han crecido las raíces y cuánto espacio ocupan realmente.

“Primero tienes que ver cuántas raíces hay para luego poder escoger correctamente el tamaño de la maceta”, señala Alonso.

La recomendación resulta especialmente importante cuando se trasplantan plantas de interior, ya que es fácil caer en la idea de que una maceta considerablemente mayor permitirá que la planta crezca más rápido. Sin embargo, aumentar demasiado el volumen de sustrato no significa necesariamente que las raíces vayan a desarrollarse mejor.

André Alonso, experto en jardinería: “Si eliges una maceta demasiado grande, la planta gastará su energía en colonizarla” - El error de elegir primero la maceta y después mirar las raíces

Una maceta demasiado grande puede frenar el crecimiento de la planta

Uno de los principales problemas aparece cuando existe una gran diferencia entre el volumen de las raíces y el de la nueva maceta.

Si el recipiente es mucho más grande, habrá una cantidad considerable de sustrato que todavía no estará ocupada por raíces. La planta tendrá que desarrollar su sistema radicular para colonizar ese espacio antes de poder aprovecharlo.

“Una maceta demasiado grande haría que la planta invierta todas sus energías en colonizarla”, explica Alonso.

Esto puede traducirse en un crecimiento aparentemente más lento de la parte que vemos sobre la tierra. Mientras las raíces avanzan por el nuevo sustrato, la planta puede dedicar menos recursos al desarrollo de hojas, tallos o nuevos brotes.

No significa que una planta nunca deba pasar a una maceta mayor. Al contrario, el trasplante permite que las raíces continúen expandiéndose cuando el recipiente anterior se ha quedado pequeño. La cuestión está en que el cambio de tamaño sea proporcional al desarrollo real del sistema radicular.

Por eso, elegir una maceta enorme “para que tenga espacio de sobra” no es necesariamente una ventaja. El recipiente debe acompañar al crecimiento de la planta, no adelantarse demasiado a él.

André Alonso, experto en jardinería: “Si eliges una maceta demasiado grande, la planta gastará su energía en colonizarla” - Una maceta demasiado grande puede frenar el crecimiento de la planta

El exceso de sustrato también puede aumentar el riesgo de pudrición

El tamaño de la maceta no solo influye en el crecimiento de las raíces. También tiene consecuencias sobre la cantidad de humedad que permanece en el sustrato después del riego.

Una maceta grande contiene más tierra y, si la planta todavía tiene un sistema radicular reducido, buena parte de ese sustrato no estará siendo aprovechado por las raíces. Esto puede hacer que tarde más tiempo en secarse.

Alonso lo resume de una forma muy clara en su vídeo: una maceta demasiado grande hace que la planta tenga “acceso a demasiado sustrato, el cual tardaría demasiado tiempo en secar”, algo que puede terminar provocando pudrición.

El problema se agrava si, además, se vuelve a regar antes de que el sustrato haya perdido suficiente humedad. La combinación de exceso de tierra, poca masa radicular y riegos frecuentes puede mantener las raíces en un ambiente demasiado húmedo durante demasiado tiempo.

La pudrición radicular puede manifestarse con síntomas como hojas amarillas, pérdida de vigor, marchitamiento o un crecimiento que se detiene. Cuando el problema está avanzado, las raíces afectadas pueden adquirir un aspecto oscuro y blando.

Por eso, el tamaño de la maceta también debe entenderse como una cuestión relacionada con el manejo del agua. No se trata únicamente de cuánto espacio tendrá la planta, sino de cuánto sustrato habrá alrededor de sus raíces y de cómo se comportará la humedad después del riego.

La regla del 80/20 para acertar con el tamaño

Después de observar las raíces, Alonso propone una referencia sencilla para decidir qué recipiente utilizar. “El tamaño correcto de la maceta es que las raíces deben de ocupar 80 por 100 de ella y 20 por 100 restante el sustrato”, explica.

La regla 80/20 sirve como orientación para evitar uno de los errores más frecuentes durante el trasplante: dejar una cantidad excesiva de tierra alrededor de un cepellón todavía pequeño.

En la práctica, primero habría que retirar la planta de su recipiente, comprobar el estado de las raíces y valorar cuánto espacio ocupan. A partir de ahí se puede escoger una maceta que permita añadir el sustrato necesario sin generar un volumen desproporcionado de tierra.

También es importante que el recipiente tenga un buen drenaje y que el sustrato utilizado sea adecuado para las necesidades de la especie. Una maceta del tamaño correcto no solucionará por sí sola los problemas derivados de un sustrato que retenga demasiada agua o de un riego excesivo.

El consejo de Alonso cambia así una costumbre bastante extendida entre quienes tienen plantas en casa: en lugar de comprar primero una maceta grande pensando en el futuro crecimiento de la planta, conviene dejar que sean las raíces las que indiquen cuánto espacio necesita ahora.

Como resume el propio experto, la clave está en observar primero el sistema radicular y elegir después el recipiente. Una decisión tan sencilla puede marcar la diferencia entre un trasplante que ayuda a la planta a continuar creciendo y otro que termina dejando demasiada humedad alrededor de unas raíces que todavía no pueden ocupar todo ese espacio.

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