El sufrimiento de los camellos y los caballos en las pirámides de Giza impulsa un cambio que transformará el turismo en Egipto

 
Por Irene Juste, Editora Sénior. 24 julio 2026

Durante décadas, la imagen de turistas recorriendo las pirámides de Giza a lomos de un camello o en un coche de caballos ha sido una de las estampas más reconocibles de Egipto. Para millones de viajeros, esta experiencia formaba parte casi obligatoria de la visita a uno de los monumentos más famosos del mundo.

Sin embargo, detrás de esa fotografía icónica existe una realidad que desde hace años preocupa a organizaciones de bienestar animal. Diversas denuncias han alertado sobre las condiciones en las que trabajan muchos de estos animales, un problema que ha vuelto a situarse en el centro del debate tras el anuncio de una profunda transformación del modelo turístico del recinto arqueológico.

Aunque algunos titulares han dado a entender que Egipto ha prohibido los paseos en camello, la realidad es diferente. El país ha iniciado un cambio que será progresivo y que busca modernizar el acceso a las pirámides de Giza, reduciendo la dependencia de los animales y apostando por un sistema de transporte más sostenible.

También te puede interesar: Cómo trabajar de cuidador de caballos

Años de denuncias por el estado de camellos y caballos en Giza: heridas, agotamiento y falta de cuidados

Las organizaciones dedicadas a la protección animal llevan mucho tiempo denunciando la situación de numerosos camellos y caballos utilizados para transportar visitantes en los alrededores de las pirámides de Giza.

Entre los problemas señalados figuran animales con un evidente estado de desnutrición, heridas sin tratar, falta de atención veterinaria o jornadas de trabajo muy prolongadas bajo temperaturas extremas. A ello se suma la escasez de zonas de sombra y descanso, especialmente durante los meses más calurosos del año, cuando el termómetro puede superar con mucha facilidad los 40 grados en el desierto.

Colectivos internacionales de defensa de los animales han difundido durante años imágenes y vídeos para reclamar una mayor protección y exigir cambios en una actividad que consideran incompatible con el bienestar animal cuando no existen controles suficientes.

No obstante, también hay quienes recuerdan que muchas familias dependen económicamente de este tipo de turismo, por lo que cualquier transformación debe contemplar alternativas para quienes viven de esta actividad.

El nuevo plan de Giza busca reducir el protagonismo de los animales

Ante esta situación, las autoridades egipcias han puesto en marcha un ambicioso proyecto para reorganizar las visitas al complejo de las pirámides de Giza.

La principal novedad será la implantación progresiva de un sistema de transporte mediante minibuses eléctricos, que permitirá desplazar a los visitantes entre los distintos puntos del recinto sin recurrir de forma tan intensa a los animales.

Este nuevo modelo también contempla la reorganización de los accesos y de los recorridos turísticos con el objetivo de mejorar la movilidad, reducir la congestión y ofrecer una experiencia más ordenada para los millones de personas que visitan cada año este enclave situado en el desierto y declarado Patrimonio de la Humanidad.

Eso sí, el cambio no llegará de un día para otro. Su implantación será gradual, por lo que durante un tiempo convivirán el nuevo sistema de transporte y parte de los servicios tradicionales.

¿Se han prohibido los paseos en camello en Egipto?

La respuesta es no. A pesar de que algunos titulares han generado esa impresión, no existe una prohibición general de los paseos en camello o caballo en todo Egipto.

Lo que está cambiando es el modelo turístico del recinto de las pirámides de Giza, donde las autoridades pretenden reducir progresivamente el protagonismo de estos animales dentro de la experiencia de la visita.

Esto significa que el proceso será paulatino y que todavía podrán verse camellos y caballos en la zona mientras se completa la transformación prevista.

Además, en otros lugares turísticos del país este tipo de actividades continúa desarrollándose con normalidad, por lo que no puede hablarse de una medida aplicada a escala nacional.

Un cambio que también apuesta por un turismo más sostenible

La incorporación de vehículos eléctricos no solo pretende responder a las críticas relacionadas con el bienestar animal. También forma parte de una estrategia para modernizar uno de los principales destinos turísticos del mundo.

Los minibuses eléctricos contribuirán a reducir las emisiones contaminantes y el ruido dentro del recinto arqueológico, además de facilitar los desplazamientos de los visitantes entre los diferentes monumentos.

Este modelo ya se está implantando en otros espacios patrimoniales y naturales con el objetivo de compatibilizar la conservación del entorno con una experiencia turística más cómoda y respetuosa.

El reto será que las mejoras lleguen realmente a los animales

El anuncio del nuevo plan ha sido recibido con optimismo por numerosas organizaciones animalistas, aunque muchas recuerdan que el verdadero éxito dependerá de cómo se aplique sobre el terreno.

La reducción del uso de camellos y caballos solo supondrá un avance para el bienestar animal si va acompañada de controles efectivos, atención veterinaria adecuada y mejores condiciones para aquellos animales que continúen formando parte de la actividad turística durante el periodo de transición.

Las pirámides de Giza seguirán siendo uno de los grandes símbolos de Egipto, pero la forma de recorrerlas podría cambiar para siempre. Si la transformación prevista se desarrolla como está planteada, el futuro del turismo en este emblemático lugar podría estar menos ligado al esfuerzo de los animales y más a un modelo que combine patrimonio, sostenibilidad y respeto por su bienestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a El sufrimiento de los camellos y los caballos en las pirámides de Giza impulsa un cambio que transformará el turismo en Egipto, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Animales domésticos.

Artículos relacionados
Volver arriba ↑