Félix Rodríguez de la Fuente, el pionero de la divulgación ambiental en España: “Las personas deben amar y respetar la Tierra, como aman y respetan a su propia madre”

 
Por Irene Juste, Editora Sénior. 27 octubre 2026
Imagen: Documental “El hombre y la tierra”

Félix Rodríguez de la Fuente dedicó buena parte de su vida a acercar la naturaleza a millones de personas. Con sus documentales, sus intervenciones en televisión y su defensa de la fauna silvestre, contribuyó a despertar una mayor sensibilidad ambiental en España. Una frase que se le atribuye resume esa forma de entender el mundo: “Las personas deben amar y respetar la Tierra, como aman y respetan a su propia madre”.

Su mensaje iba más allá de admirar paisajes o conocer especies animales. El naturalista defendía una relación con el entorno basada en el respeto y en el reconocimiento de que los seres humanos también forman parte de la naturaleza. Décadas después de su muerte, su legado sigue presente en la divulgación ambiental y en la manera de acercar la biodiversidad al público.

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Amar la Tierra como a una madre: la visión de Félix Rodríguez de la Fuente

Nacido en Poza de la Sal (Burgos) el 14 de marzo de 1928, Félix Rodríguez de la Fuente estudió Medicina, aunque su trayectoria profesional terminó orientándose hacia la zoología, la observación de los animales y la divulgación. Su interés por la cetrería y la fauna silvestre marcó buena parte de su trabajo posterior.

Su popularidad creció gracias a la televisión, donde consiguió que el comportamiento de los animales despertara el interés de espectadores de distintas edades. En lugar de presentar la fauna como un elemento lejano, sus programas mostraban sus estrategias de supervivencia, sus relaciones y su papel en los ecosistemas.

La frase sobre amar y respetar la Tierra como a una madre encaja con esa visión: la naturaleza no es únicamente un recurso que las personas pueden aprovechar, sino el entorno del que depende la vida.

El Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) aborda precisamente la influencia de Rodríguez de la Fuente en la educación ambiental. El análisis destaca su contribución a la divulgación de las ciencias naturales y al cambio de conciencia ambiental experimentado por la sociedad española durante la segunda mitad del siglo XX.

Imagen: Archivo de TVE

El documental de RTVE que permite acercarse a su legado

Una de las mejores formas de comprender la manera en que Rodríguez de la Fuente transmitía su pasión por los animales es visualizar El hombre y la Tierra, la serie que dirigió entre 1974 y 1980 y que se convirtió en uno de los grandes referentes de la divulgación de la naturaleza en España.

Entre sus episodios se encuentra El macho montés I, disponible en el archivo de RTVE. Emitido el 26 de diciembre de 1975, el capítulo sigue la vida de un macho de cabra montés y reconstruye algunos de los desafíos a los que se enfrenta, desde los peligros de sus primeros años hasta los combates por el liderazgo de la manada.

El interés de este tipo de producciones no reside únicamente en las imágenes de animales salvajes. También está en la forma de contar sus vidas y de mostrar que cada especie se enfrenta a dificultades, establece relaciones y desempeña una función en su entorno.

Rodríguez de la Fuente consiguió que el público se interesara por comportamientos que hasta entonces resultaban desconocidos para muchos espectadores. Esa capacidad de divulgación ayudó a acercar la fauna ibérica a los hogares y a despertar curiosidad por su conservación.

Imagen: EFE

Ayudó a cambiar la imagen de los animales salvajes en España

En la España de los años sesenta y setenta, muchos animales salvajes todavía se consideraban una amenaza para las personas, el ganado o las especies cinegéticas. Félix Rodríguez de la Fuente contribuyó a cambiar esa percepción al mostrar en televisión cómo vivían estos animales y qué papel desempeñaban en su entorno.

Uno de los ejemplos más representativos fue el lobo ibérico, una especie perseguida durante décadas. En lugar de presentarlo únicamente como un peligro para la ganadería, el naturalista defendió la necesidad de conocer su comportamiento y comprender su lugar en la naturaleza. También dedicó parte de su trabajo a las aves rapaces, como el águila imperial, cuya relación con el ser humano conocía bien gracias a su experiencia con la cetrería.

Este enfoque ayudó a que millones de espectadores se acercaran a especies que rara vez habían podido observar de cerca. Sus programas contribuyeron especialmente a transformar la imagen del lobo y a despertar un mayor interés por la fauna.

Su aportación consistió, en buena medida, en cambiar la pregunta: en vez de juzgar a un animal por los conflictos que podía ocasionar, invitaba a descubrir cómo vivía y por qué era importante comprenderlo. Una perspectiva que ayudó a abrir camino a una visión más respetuosa de la fauna silvestre.

Imagen: Europa Press

El legado ambiental de Félix Rodríguez de la Fuente sigue vigente

La importancia de Rodríguez de la Fuente no se limita al recuerdo de sus programas. Su trayectoria constituye un ejemplo de cómo la divulgación puede contribuir a transformar la percepción social de los animales y de los espacios naturales.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del CENEAM, recoge materiales dedicados a su legado y a su papel como pionero de la divulgación medioambiental. Estos recursos también permiten contextualizar los cambios experimentados por la conciencia ecológica y la conservación de la naturaleza en España.

Su trabajo estuvo especialmente vinculado a la defensa de animales silvestres que durante años fueron perseguidos o considerados perjudiciales. El lobo es uno de los ejemplos más representativos de esa labor divulgativa: Rodríguez de la Fuente contribuyó a cambiar la imagen de un animal que tradicionalmente había sido presentado como una amenaza y a explicar su comportamiento desde una perspectiva naturalista.

Su influencia también se relaciona con la educación ambiental. El estudio de Miguel Ángel Pinto Cebrián publicado por el CENEAM, Félix Rodríguez de la Fuente y su papel en la educación ambiental: más allá del recuerdo, analiza cómo su mensaje dejó huella en distintas generaciones y contribuyó a acercar el conocimiento de la naturaleza a la sociedad.

Félix Rodríguez de la Fuente falleció el 14 de marzo de 1980 en un accidente de avioneta en Alaska, mientras trabajaba en una nueva producción audiovisual. Su legado permanece en sus documentales y en su labor divulgativa, que ayudó a acercar la naturaleza a varias generaciones y a fomentar una mayor conciencia sobre la importancia de conservarla.

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