Un gran descubrimiento durante las obras del metro de Bruselas: encuentran huesos de mamut de hace más de 11.000 años

 
Por Irene Juste, Editora Sénior. 8 septiembre 2026
Imagen: © urban.brussels

Las obras de una nueva estación de metro en Bruselas sacaron a la luz un hallazgo que conecta directamente la ciudad moderna con la última Edad de Hielo. A entre 8 y 9 metros de profundidad aparecieron huesos de mamut junto a restos de otros grandes animales que habitaron esta zona hace miles de años.

El descubrimiento se produjo durante las excavaciones arqueológicas asociadas a la construcción de la futura estación Toots Thielemans, perteneciente a la línea 3 del Metro de Bruselas. Entre los restos identificados había un fémur de mamut, un fragmento de colmillo, astas de ciervo y una mandíbula que podría pertenecer a un ciervo rojo o a un megaloceros, el conocido como ciervo gigante.

Lejos de ser un hallazgo aislado, las excavaciones han permitido descubrir bajo las calles de la capital belga diferentes capas de su pasado, desde restos de época medieval hasta vestigios de la megafauna que vivió allí durante la última glaciación.

También te puede interesar: Por qué se extinguieron los mamuts

A 9 metros bajo Bruselas apareció un mundo que llevaba miles de años enterrado

Los restos prehistóricos aparecieron a una profundidad de entre 8 y 9 metros, en unas capas sedimentarias asociadas a la última etapa glacial. La identificación inicial fue realizada por Bea De Cupere, arqueozoóloga del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales que trabaja con Urban, la administración responsable del patrimonio y la arqueología de la Región de Bruselas-Capital.

Entre los restos había un fémur de mamut y un fragmento de su colmillo, además de astas de ciervo y una mandíbula de ciervo rojo o megaloceros.

La referencia temporal resulta especialmente llamativa. Urban sitúa las capas donde aparecieron los huesos dentro de los sedimentos de la última glaciación, un periodo que se extiende aproximadamente entre hace 120.000 y 11.700 años. Sin embargo, los arqueólogos advierten de que esto no permite afirmar que los huesos tengan exactamente 11.000 años.

Al no haberse encontrado un objeto asociado que permita establecer una fecha concreta, sería necesaria una datación por radiocarbono para determinar con mayor precisión cuándo vivieron estos animales.

Imagen: © urban.brussels

No solo encontraron mamuts: también apareció un enorme ciervo de la Edad de Hielo

El mamut es el protagonista más llamativo del descubrimiento, pero no fue el único gigante prehistórico que quedó registrado en las excavaciones.

Los arqueólogos encontraron también restos de ciervos y un ejemplar que podría corresponder a un megaloceros, un enorme ciervo prehistórico que llegó a tener unas astas de dimensiones extraordinarias.

Una actualización publicada por Urban en septiembre de 2024 amplió la información sobre las excavaciones. En ella se explica que la gran profundidad alcanzada durante las obras permitió acceder a antiguas capas fluviales anteriores al Holoceno, en las que se conservaron huesos de diferentes animales de la megafauna: mamuts, megaloceros, ciervos y caballos.

Esto convierte el lugar de las obras en algo más que el escenario de un hallazgo puntual. Las excavaciones están permitiendo reconstruir cómo era este territorio mucho antes de que existiera la actual Bruselas.

Imagen: © Cabinet Ans Persoons

¿Cómo acabaron mamuts y ciervos gigantes debajo del centro de Bruselas?

La respuesta está en la propia historia geológica de la ciudad. Las capas profundas excavadas durante la construcción del metro corresponden a antiguos depósitos fluviales relacionados con el entorno del río Senne, que atraviesa Bruselas. Con el paso de miles de años, los sedimentos se fueron acumulando y quedaron enterrados bajo nuevas capas de terreno.

De hecho, Urban explica que muchos de los fósiles y restos de fauna prehistórica encontrados en Bruselas aparecen asociados a los depósitos aluviales del antiguo cauce de la Senne, especialmente a profundidades de entre 8 y 12 metros.

Eso significa que el paisaje que hoy está ocupado por calles, edificios y estaciones de metro era completamente diferente durante la última Edad de Hielo. Por debajo de la ciudad moderna quedaron atrapados restos de los animales que vivieron en aquel territorio, conservados durante miles de años en los sedimentos. Y la profundidad de las obras del Metro 3 ha permitido precisamente llegar hasta esas capas que normalmente permanecen ocultas.

El Metro de Bruselas ya había desenterrado otros animales prehistóricos

El hallazgo de la futura estación Toots Thielemans tampoco es la primera vez que una obra del metro de Bruselas permite descubrir restos de grandes animales prehistóricos.

En 1972, durante los trabajos de construcción del eje norte-sur del metro, apareció un fragmento de colmillo de mamut a unos 12,60 metros de profundidad, entre las calles Grétry y des Riches Claires. Durante aquellas mismas obras también se localizaron huesos de rinoceronte lanudo bajo el actual bulevar Anspach.

Y durante las obras realizadas en la zona de la estación de Bruselas-Midi en la década de 1980 se descubrieron huesos de mamuts, ciervos y bisontes que fueron datados en unos 30.000 años. Parte de ellos se conserva expuesta en una vitrina vinculada a la estación desde 1988.

Décadas después, en 2018, apareció otro fragmento de colmillo de mamut en la calle de Quatrecht, en Schaerbeek. Los restos se localizaron en una antigua zona de depósitos aluviales de la Senne.

La historia se repite así cada vez que las grandes obras de infraestructura permiten excavar hasta capas suficientemente profundas del subsuelo de Bruselas.

Imagen: © Cabinet Ans Persoons

Las excavaciones también han encontrado restos de la Bruselas medieval

Los huesos de mamut no son los únicos vestigios que han aparecido durante las obras del Metro 3.

Los equipos de Urban llevan siguiendo el proyecto de la futura estación Toots Thielemans desde 2020 y, a lo largo de las excavaciones, han encontrado restos pertenecientes a diferentes momentos de la historia de la ciudad.

Entre ellos hay elementos de la segunda muralla de Bruselas, construida en el siglo XIV, además de estructuras relacionadas con el antiguo recorrido del río Senne.

También aparecieron restos de los siglos XV al XIX que muestran cómo se utilizaban las orillas y los canales de agua de esta zona, donde funcionaban numerosas lavanderías.

Así, una misma excavación está permitiendo recorrer miles de años de historia: desde los animales que vivieron durante la última glaciación hasta la Bruselas medieval y la ciudad que conocemos actualmente.

¿Qué pasará con los huesos de mamut encontrados bajo el metro?

Tras el descubrimiento, los restos deben pasar por diferentes procesos de análisis y conservación. Urban planteó varias posibilidades para hacer que estos materiales pudieran ser conocidos por el público, entre ellas incorporarlos a las colecciones regionales, organizar una exposición temporal, prestarlos al Museo Real de Ciencias Naturales de Bélgica o incluso mostrar alguno de ellos en una estación de metro.

La importancia del hallazgo va, por tanto, más allá del propio hueso de mamut. Cada resto encontrado en estas capas ayuda a reconstruir un paisaje desaparecido hace miles de años y a comprender cómo era el territorio antes de que la ciudad creciera sobre él.

Bajo el Bruselas actual, a varios metros de profundidad, todavía quedan las huellas de una época en la que mamuts, grandes ciervos, caballos y otros animales recorrían un paisaje completamente diferente al de la capital belga de hoy.

Si deseas leer más artículos parecidos a Un gran descubrimiento durante las obras del metro de Bruselas: encuentran huesos de mamut de hace más de 11.000 años, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Animales extintos.

Artículos relacionados
Volver arriba ↑