Nacen 31 cachorros de lince ibérico este año en El Acebuche y Zarza de Granadilla y consolidan la recuperación de la especie
La temporada de cría de lince ibérico de 2026 ha terminado con un resultado especialmente positivo para la conservación de la especie. Un total de 31 cachorros han nacido este año en los centros de cría de El Acebuche, en Doñana, y Zarza de Granadilla, en Cáceres, ambos gestionados por el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN). Las nuevas camadas consolidan la recuperación de un animal que hace apenas dos décadas se encontraba al borde de la extinción en la Península Ibérica.
Los datos de esta temporada no solo mantienen la tendencia positiva de los últimos años, sino que mejoran algunos de los principales indicadores reproductivos del programa de conservación. Además, muchas de las crías nacidas en estos centros terminarán reforzando las poblaciones salvajes en distintos puntos de España y Portugal.
El Acebuche y Zarza de Granadilla cierran una temporada muy positiva
Entre ambos centros han nacido 31 cachorros repartidos en 12 camadas. En El Acebuche han nacido 16 crías distribuidas en seis camadas, con una media de 2,7 cachorros por camada, ligeramente superior a la habitual en estas instalaciones.
De esos 16 cachorros, 13 ya han superado el primer mes de vida, considerado una de las fases más delicadas para garantizar su supervivencia, mientras que los tres restantes, nacidos a finales de abril, evolucionan favorablemente.
Por su parte, el centro de Zarza de Granadilla ha registrado el nacimiento de otros 15 cachorros repartidos también en seis camadas. Todos ellos han superado ya el primer mes de vida, un dato especialmente relevante dentro del programa de conservación.
Los responsables del proyecto destacan además el elevado éxito reproductivo alcanzado esta temporada. En ambos centros, seis de cada siete hembras quedaron gestantes, alcanzando una tasa de éxito del 86 %, superior a la registrada habitualmente.
El macho Tintín finalmente logra descendencia y las camadas aumentan de tamaño
Uno de los hitos más destacados de esta temporada ha sido la reproducción del macho fundador Tintín, que no había conseguido descendencia en años anteriores. El nacimiento de esta camada supone un avance importante para preservar la diversidad genética de la población cautiva.
Además, dos hembras primerizas han logrado sacar adelante sus primeras camadas de forma natural, un resultado especialmente positivo, ya que los primeros intentos reproductivos suelen presentar más dificultades.
Entre los primeros nacimientos de la temporada destacaron además las hembras Utopía y Umbrella, que dieron a luz a tres cachorros cada una a mediados de marzo en El Acebuche. Ambas forman parte de las nuevas generaciones nacidas dentro del programa de conservación y sus camadas marcaron el inicio de una temporada especialmente positiva para el centro de cría de Doñana.
También ha llamado la atención el tamaño de varias camadas. En El Acebuche, cinco de las seis registradas este año han sido de tres cachorros, mientras que en Zarza de Granadilla la hembra Taza dio a luz a cuatro crías, la camada más numerosa de toda la temporada en el programa ex situ del lince ibérico.
Durante las próximas semanas, los cachorros afrontarán una de las etapas más delicadas de su desarrollo, marcada por la competencia entre hermanos para establecer jerarquías dentro de cada camada. Los equipos veterinarios y técnicos mantendrán un seguimiento constante para garantizar la correcta evolución de todos los ejemplares.
De menos de 100 ejemplares a uno de los mayores éxitos de conservación en Europa
El programa de conservación ex situ del lince ibérico comenzó en 2003 con el objetivo de preservar la diversidad genética de la especie y reforzar las poblaciones naturales mediante la reintroducción de ejemplares.
En aquel momento, el lince ibérico estaba al borde de la desaparición, con menos de un centenar de ejemplares en libertad. Más de dos décadas después, el programa se ha convertido en una herramienta clave para recuperar una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la fauna ibérica.
Desde entonces, más de 300 cachorros han nacido en los centros gestionados por el OAPN. Muchos de ellos han sido liberados en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Aragón y Portugal, favoreciendo la expansión de la especie más allá de sus últimos refugios naturales.
El lince ibérico sigue expandiéndose por nuevos territorios
Los resultados de la temporada de cría de 2026 refuerzan el papel de los centros de El Acebuche y Zarza de Granadilla en la recuperación del lince ibérico, que continúa ampliando su presencia en la Península Ibérica y avanzando hacia nuevos territorios.
La combinación de cría en cautividad, mejora del hábitat y reintroducción de ejemplares ha permitido que el lince ibérico deje atrás la categoría de “en peligro crítico” y pase a estar considerado actualmente como una especie “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
La recuperación del lince ibérico está considerada uno de los mayores éxitos internacionales en conservación de fauna amenazada y un ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones, científicos y equipos técnicos puede revertir situaciones críticas para la biodiversidad.
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