Ni buganvilla ni lavanda: el arbusto que puedes tener en el balcón, crece a pleno sol y te regalará flores violetas

 
Por Ulla Rothschuh, Bióloga. 12 agosto 2026

Las buganvillas son una de las plantas más habituales en balcones y terrazas, pero no son la única opción para quienes buscan una especie resistente al sol y con una floración llamativa. El solano azul es una alternativa menos conocida que destaca por sus flores de tonos morados y azulados, su crecimiento vigoroso y su capacidad para cubrir celosías, barandillas y otros soportes.

Esta planta trepadora se adapta bien a espacios soleados y puede convertirse en una buena elección para quienes quieren llenar de vegetación un balcón durante los meses cálidos. Eso sí, necesita un riego regular, un sustrato con buen drenaje y protección frente a las heladas. Con unos cuidados básicos, puede crecer con rapidez y ofrecer una floración abundante.

Así es el solano azul, la planta que llena de flores los balcones

El solano azul es un arbusto trepador de follaje verde y brillante que puede alcanzar alrededor de tres metros de altura. Sus hojas pueden presentar pequeñas variaciones de forma según las condiciones en las que crezca, aunque suelen ser redondeadas y, en algunos casos, ligeramente dentadas.

Su principal atractivo son sus flores. Aparecen en gran cantidad y presentan una característica tonalidad que puede ir del morado al azul a medida que maduran. Cada flor tiene un centro amarillo que contrasta con el color de los pétalos y le da un aspecto especialmente llamativo.

Su crecimiento también permite utilizarlo para cubrir estructuras verticales. Puede desarrollarse junto a una celosía o una barandilla y crear una especie de pared vegetal que aporta color y vegetación al balcón.

Precisamente por su porte trepador, conviene proporcionarle algún soporte sobre el que pueda desarrollarse. También puede cultivarse de manera que sus ramas caigan desde una posición elevada, creando un efecto ornamental diferente.

Por qué el solano azul es una buena planta para un balcón

Una de las principales ventajas del solano azul es su capacidad para desarrollarse en zonas con abundante luz solar. Por eso puede ser una alternativa interesante para balcones y terrazas donde otras plantas pueden sufrir con la exposición directa al sol.

Además, su crecimiento rápido permite conseguir en poco tiempo una planta frondosa, especialmente si dispone de espacio suficiente para desarrollarse. Sus flores aportan un toque de color durante la temporada de crecimiento y sus hojas mantienen el balcón cubierto de verde.

Otra de sus posibilidades es utilizarlo como planta trepadora para aprovechar el espacio vertical. En lugar de ocupar únicamente la superficie de una maceta, puede crecer hacia arriba y cubrir una celosía, una pared o una parte de la barandilla.

Eso sí, hay que tener en cuenta que necesita espacio y cierto mantenimiento. Su crecimiento vigoroso hace recomendable controlar las ramas mediante podas periódicas para evitar que la planta crezca de forma desordenada.

Esto es lo que debes hacer para que crezca fuerte y no se descontrole

Para que el solano azul crezca con fuerza y mantenga su característica floración, hay varios cuidados que conviene tener en cuenta, desde la cantidad de luz que recibe hasta el riego, el sustrato y la protección frente al frío.

Luz y ubicación

El solano azul necesita mucha luz natural y tolera bien el sol directo. Por eso, un balcón soleado puede ser un lugar adecuado para cultivarlo. Una ubicación orientada al sur o al oeste permitirá que reciba una buena cantidad de horas de luz.

Al tratarse de una planta trepadora, también es recomendable colocarla cerca de una estructura que pueda utilizar como soporte. Una celosía o una barandilla pueden servir para guiar su crecimiento.

También puede dejarse crecer hacia abajo si se coloca en una posición elevada. De esta manera, sus ramas pueden caer por el exterior de la maceta y crear un efecto colgante.

Temperatura

El solano azul se adapta especialmente bien a climas mediterráneos, pero las bajas temperaturas y, sobre todo, las heladas pueden convertirse en uno de sus principales problemas.

En zonas donde las temperaturas descienden mucho durante el invierno, conviene proteger la planta del frío. Si está cultivada en maceta, trasladarla a un espacio protegido puede ser una opción cuando exista riesgo de heladas.

Riego

El riego es uno de los cuidados más importantes. El solano azul necesita humedad regular, especialmente durante los periodos de calor y crecimiento.

En los meses más cálidos puede necesitar riegos frecuentes, aunque la cantidad dependerá de la temperatura, la exposición al sol, el tamaño de la maceta y la capacidad del sustrato para conservar la humedad.

Lo importante es evitar los extremos: la planta no debería pasar largos periodos con la tierra completamente seca, pero tampoco conviene mantener las raíces encharcadas. La maceta debe contar con agujeros de drenaje para facilitar la salida del exceso de agua.

Durante el otoño y el invierno, cuando el crecimiento disminuye, será necesario reducir la frecuencia del riego.

Sustrato y abono

Al ser una planta de crecimiento vigoroso, es recomendable utilizar una maceta de buen tamaño que permita desarrollar las raíces. El sustrato debe ser fértil y, al mismo tiempo, favorecer un buen drenaje.

Puede utilizarse tierra de jardín enriquecida con materia orgánica y añadir arena para mejorar la evacuación del agua. Lo importante es evitar que el exceso de humedad quede acumulado en las raíces.

Durante la época de crecimiento y floración también puede beneficiarse de un aporte periódico de fertilizante. Un abono adecuado ayudará a mantener la planta fuerte y favorecerá su desarrollo y floración.

Cuándo podar el solano azul

La poda ayuda a controlar el crecimiento de esta planta y a mantener una estructura más compacta. Al tratarse de una especie que puede crecer con rapidez, dejarla sin ningún tipo de control puede hacer que ocupe demasiado espacio en un balcón.

Una buena época para realizar la poda del solano azul es después del invierno, antes de que comience con fuerza la nueva etapa de crecimiento. La poda permite eliminar ramas que hayan crecido demasiado y favorecer el desarrollo de los tallos principales.

También es conveniente retirar las partes deterioradas o que hayan quedado dañadas durante el invierno. De esta manera, la planta podrá concentrar sus recursos en los nuevos brotes.

Con una ubicación luminosa, riegos regulares, un sustrato con buen drenaje y una poda periódica, el solano azul puede convertirse en una alternativa diferente a las plantas de balcón más habituales. Su crecimiento trepador y sus flores moradas y azuladas permiten, además, aprovechar las paredes y estructuras verticales para crear un balcón más verde sin renunciar al color.

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Bibliografía
  • Diccionario de Agricultura práctica y Economía Rural. (1855). España: Imp. de Luis Garcia.
  • Royal Horticultural Garden (s.f.) Lycianthes rantonnetii. Disponible en: https://www.rhs.org.uk/plants/57749/lycianthes-rantonnetii/details
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