Sembrar un diente de ajo en la tierra de las macetas: el sencillo truco para mantener tus plantas fuertes

 
Por Ulla Rothschuh, Bióloga. 5 septiembre 2026

Los pesticidas no siempre son la mejor opción para mantener alejadas a las plagas e insectos de nuestro jardín, pues pueden arrasar con la diversidad que enriquece las funciones de nuestro huerto o jardín, como es la polinización o la reintegración de elementos al suelo.

Afortunadamente, existen métodos caseros que son fáciles y baratos de implementar. Tal es el caso del ajo, un secreto que pocos conocen para mantener tus plantas fuertes frente a amenazas externas.

Este pequeño bulbo tiene funciones repelentes, que ayudarán a espantar las plagas de tus plantas más sensibles. Usarlo es más sencillo de lo que imaginas.

El ajo se convierte en un aliado natural para proteger las plantas de algunas plagas

El uso extendido de pesticidas ya no es valorado por muchos horticultores pequeños, pues va en contra de lo que promueven: alimentación sostenible desde casa, libre de químicos y de efecto positivo para el entorno. Por eso, cada vez aumenta la necesidad de encontrar técnicas amigables con el ambiente. Así surge el uso de ajos en macetas, que además de ser útil para huertos, puede implementarse en jardines ornamentales también.

Sembrar ajos en macetas, junto con otras plantas, sirve para alejar plagas como pulgones, gorgojos, nemátodos, hormigas, caracoles y babosas, entre otros insectos que suelen dañar nuestro jardín, gracias al fuerte aroma del ajo.

Es útil especialmente para proteger plantas vulnerables a plagas, como son el jitomate y las crucíferas como el brócoli y la col, pero también puede usarse para otras ornamentales como rosas, hortensias o claveles, por mencionar algunas.

Cuando buscamos tener plantas útiles en el jardín, el ajo ha de estar presente.

El secreto está en la alicina: el compuesto del ajo que ayuda a mantener las plagas a raya

Dentro de las células del ajo existe un aminoácido inactivo llamado aliína, que cuando se tritura el ajo, entra en contacto con una enzima llamada aliinasa. Juntos, forman la alicina, que es el compuesto que da el característico aroma a ajo. Este compuesto es el que tiene propiedades antimicrobianas, pero también el que mantiene alejadas a plagas.

Es importante señalar que la alicina contenida en el ajo solo se libera cuando este es machacado, cortado, picado o rallado. De otra forma se queda contenido en el interior y no resulta útil.

La alicina y sus compuestos a base de sulfuro —con sus fuertes elementos aromáticos que alejan a insectos y plagas— son útiles para el jardinero que desea alejar de manera natural a los pequeños seres que consumen frutos, flores, hojas y raíces de sus cuidadas plantas.

Cómo enterrar un diente de ajo en una maceta para aprovechar mejor sus compuestos

Para usar el ajo enterrado en maceta para fines insecticidas, existen dos vías:

  1. Enterrar un diente de ajo entero: en este caso, el ajo se comenzará a degradar lentamente, liberándose los compuestos aromáticos poco a poco. Tiene la ventaja de que el aroma no es tan penetrante, pero igualmente, el efecto no es tan potente. Es útil para usarlo dentro de casa y cuando las plagas no están muy avanzadas.
  2. Cortar ligeramente el diente de ajo: cuando cortamos el ajo es cuando se hace la reacción enzimática que libera el aroma. Es entonces cuando la acción insecticida del ajo alcanza su máximo potencial. El aroma puede ser fuerte, aún cuando se entierra, pero es eficiente si hay plagas constantes en nuestra planta. Este método es útil para plantas de exterior.

Pasos para usar el ajo como insecticida

Sea el método que elijas, el ajo debe sembrarse en la maceta de la planta que buscas proteger.

  1. Lo primero que debes buscar es una maceta y que sea profunda. Apunta a que haya espacio para la raíz de la planta que vas a proteger, y que haya espacio suficiente para que el ajo no esté demasiado apretado contra las raíces.
  2. Hay que sembrar un solo diente de ajo por maceta, lejos de las raíces de la otra planta que quieras proteger con la función insecticida del ajo.
  3. Cubre con tierra y riega después de sembrar para integrar los compuestos activos al sustrato.

Evita estos errores para que el método del ajo no sea contraproducente

Aunque el ajo es un excelente insecticida, hay que saber usarlo para que surta efecto. Estos son los principales errores que debes evitar:

  • Revisa que el ajo no esté podrido o dañado: el ajo que siembres debe estar en buenas condiciones, o la pudrición podría acabar con tu planta por la transferencia de bacterias y hongos.
  • No siembres demasiados ajos por maceta: el efecto que queremos tener es el insecticida, no el de propagar ajo. Por eso, con un simple ajo será más que suficiente para que surta efecto.
  • Úsalo de forma preventiva, no como tratamiento porque para casos avanzados ya es necesario un plaguicida fuerte.

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Bibliografía
  • Epifano, M (2026) How to Use Garlic for Easy, Organic Pest Control in Your Garden, According to a Pro. Disponible en: https://www.thespruce.com/how-to-use-garlic-for-pests-11999199

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