Biodiversidad

Andalucía declara emergencia por la invasión del alga asiática: qué está pasando en la costa

 
Irene Juste
Por Irene Juste, Editora Sénior. 5 mayo 2026
Andalucía declara emergencia por la invasión del alga asiática: qué está pasando en la costa
Imagen: Europa Press / CSIC

La costa andaluza atraviesa un fenómeno que ya no puede considerarse puntual. Un alga marina asiática invasora se ha instalado de forma persistente en el litoral, alterando playas, fondos marinos y actividades económicas ligadas al mar.

Su presencia no solo es visible en la orilla, también está cambiando el equilibrio de los ecosistemas submarinos. La situación ha alcanzado tal magnitud que la Junta de Andalucía ha declarado la emergencia por fuerza mayor. Una decisión que refleja la presión ambiental y de gestión que sufren numerosos municipios costeros. Pero más allá de la medida administrativa, la clave está en entender qué está ocurriendo realmente bajo el mar.

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Una especie invasora que se expande sin freno en el litoral andaluz

La protagonista de este fenómeno es Rugulopteryx okamurae, conocida como alga asiática. Se trata de una especie invasora originaria del Pacífico que fue detectada por primera vez en Andalucía en 2016, en el entorno del Estrecho de Gibraltar.

Desde entonces, su expansión ha sido constante. Su capacidad de adaptación le permite colonizar rápidamente nuevos espacios, desplazando a especies autóctonas y alterando el equilibrio natural de los fondos marinos.

En términos ecológicos, uno de los principales problemas es su carácter altamente competitivo. Forma densas acumulaciones de biomasa que cubren el fondo marino, reduciendo la disponibilidad de luz y espacio para otras especies. Esto provoca una simplificación del ecosistema, con pérdida de biodiversidad y cambios en la estructura de hábitats marinos.

Actualmente, la presencia de estas algas se extiende por las cinco provincias costeras andaluzas: Cádiz, Huelva, Málaga, Granada y Almería. Las zonas del Estrecho de Gibraltar y el litoral occidental malagueño son las más afectadas, aunque su expansión ya es generalizada.

Andalucía declara emergencia por la invasión del alga asiática: qué está pasando en la costa - Una especie invasora que se expande sin freno en el litoral andaluz
Imagen: Europa Press / CSIC

La declaración de emergencia y su impacto en la gestión ambiental

Ante la magnitud del problema, la Junta de Andalucía ha declarado la situación de fuerza mayor y extrema necesidad. Esta figura permite aplicar medidas excepcionales para gestionar la llegada masiva de arribazones a las costas.

Uno de los principales objetivos es aliviar la presión económica sobre los municipios, que se ven obligados a retirar continuamente toneladas de biomasa acumulada en playas y puertos.

La medida incluye la exención del impuesto estatal sobre el depósito en vertedero, lo que reduce parcialmente el coste de gestión de estos residuos. Hasta ahora, el tratamiento del alga suponía una carga importante para los ayuntamientos, no solo por el transporte y eliminación, sino por la frecuencia con la que deben actuar.

En algunos puntos del litoral, la llegada del alga es tan recurrente que obliga a desplegar dispositivos de limpieza casi permanentes, especialmente en épocas de viento favorable a su acumulación en costa.

Andalucía declara emergencia por la invasión del alga asiática: qué está pasando en la costa - La declaración de emergencia y su impacto en la gestión ambiental
Imagen: Europa Press / Universidad de Sevilla

Impacto ecológico del alga asiática invasora: más allá de las playas

El problema del alga asiática no se limita a su presencia visible en la orilla. Su impacto ecológico es más profundo y afecta directamente a la estructura del ecosistema marino.

En los fondos submarinos, su proliferación altera la composición de las comunidades biológicas. Al cubrir grandes superficies, reduce el hábitat disponible para especies nativas y modifica las condiciones del entorno.

Este tipo de invasión biológica puede generar un proceso de homogeneización del ecosistema, donde disminuye la diversidad y aumentan las especies oportunistas, menos especializadas.

Además, su rápida expansión dificulta la recuperación natural de los hábitats originales. En algunos casos, la densidad de biomasa es tan elevada que impide la regeneración de praderas marinas y otros ecosistemas sensibles.

La comunidad científica ha señalado que la especie presenta una gran capacidad de colonización y una ausencia de depredadores naturales en el entorno mediterráneo, lo que favorece su expansión sin un control biológico efectivo.

Pesca, litoral y biodiversidad bajo presión

Uno de los sectores más afectados es la pesca artesanal. Las redes se llenan de algas durante las faenas, lo que dificulta el trabajo y reduce la rentabilidad. En muchos casos, los pescadores deben interrumpir su actividad para limpiar los aparejos, incrementando los costes operativos.

En el ámbito costero, la acumulación de algas en playas genera también impactos indirectos. Su descomposición puede producir malos olores y alteraciones en la calidad del entorno, lo que afecta a la percepción del paisaje y al uso recreativo de las zonas de baño.

Municipios como Tarifa, Algeciras o Estepona han llegado a gestionar episodios de acumulación masiva, con retirada de miles de toneladas en periodos cortos de tiempo. Esta variabilidad hace que la planificación sea especialmente compleja.

Desde el punto de vista ecológico, el impacto más relevante es la presión continuada sobre la biodiversidad marina, especialmente en zonas donde los ecosistemas ya están sometidos a estrés por actividad humana o cambio climático.

Un problema estructural sin solución sencilla

La gestión de Rugulopteryx okamurae presenta importantes limitaciones. Su aprovechamiento es muy complejo debido a su alto contenido en sal y arena, lo que dificulta su uso en procesos como el compostaje o la valorización industrial.

Además, es necesario garantizar su inactivación para evitar la dispersión de fragmentos que puedan seguir colonizando nuevas áreas. Esto limita aún más las opciones de tratamiento.

Actualmente, la mayoría del material recogido debe ser gestionado como residuo y trasladado a vertedero, lo que refuerza el problema logístico y económico.

La comunidad científica coincide en que, a corto plazo, la erradicación no es viable. El reto se centra en la gestión, el control de expansión y la reducción de impactos.

Andalucía declara emergencia por la invasión del alga asiática: qué está pasando en la costa - Un problema estructural sin solución sencilla

Un desafío para la conservación del litoral andaluz

La declaración de emergencia marca un reconocimiento institucional de la gravedad del fenómeno. Sin embargo, el problema del alga asiática en Andalucía va más allá de una respuesta administrativa.

Se trata de un desafío ecológico que pone a prueba la capacidad de gestión de los ecosistemas costeros frente a especies invasoras. Su expansión evidencia la vulnerabilidad del litoral y la necesidad de reforzar estrategias de prevención, investigación y restauración ambiental.

El futuro pasa por combinar la gestión inmediata con soluciones a largo plazo que permitan proteger la biodiversidad marina y recuperar el equilibrio de los ecosistemas afectados.

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