Ecosistemas

Liberaron castores en un bosque de Inglaterra y un año después ocurrió algo sorprendente: crearon un humedal de 35 metros lleno de vida

 
Irene Juste
Por Irene Juste, Editora Sénior. 10 septiembre 2026
Liberaron castores en un bosque de Inglaterra y un año después ocurrió algo sorprendente: crearon un humedal de 35 metros lleno de vida
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En marzo de 2025, dos parejas de castores fueron liberadas en Little Sea, una zona de bosque húmedo situada en Studland, Dorset (Inglaterra). Era un momento histórico: se trataba de la primera licencia concedida en Inglaterra para dejar a estos animales en libertad, después de siglos de ausencia de la especie en el país.

Pero lo más llamativo ha ocurrido después. Uno de los grupos de castores ha construido una presa de unos 35 metros de longitud y ha transformado un pequeño arroyo en una extensa zona de aguas profundas. En apenas un año, el paisaje ha empezado a cambiar y con él también la fauna que lo utiliza.

Las cámaras instaladas por el National Trust ya han captado nutrias pescando en el nuevo humedal y un búho campestre cazando, mientras los voluntarios han observado distintas especies de aves. Y el proyecto sigue evolucionando.

La primera liberación de castores en libertad autorizada en Inglaterra

Los castores euroasiáticos (Castor fiber) fueron una especie habitual en Gran Bretaña, pero desaparecieron de Inglaterra hace siglos debido principalmente a la caza. Su piel, su carne y las secreciones de sus glándulas fueron muy apreciadas, hasta el punto de llevar a la especie a la extinción local.

Su regreso se ha producido de forma progresiva durante las últimas décadas, mediante proyectos controlados y poblaciones que han vuelto a establecerse de forma natural.

El 28 de febrero de 2025, Natural England anunció un cambio histórico en esta estrategia: por primera vez se autorizaban liberaciones de castores en Inglaterra. El primer proyecto aprobado fue precisamente el del National Trust en Purbeck, Dorset.

Días después, el 5 de marzo, dos parejas adultas procedentes de Escocia fueron liberadas en Little Sea. El objetivo era que pudieran establecerse y reproducirse para contribuir a crear una población viable en el área.

“Estamos encantados de tener esta oportunidad de liberar castores salvajes en el paisaje de Purbeck”, explicó Gen Crisford, responsable del proyecto de castores de Purbeck del National Trust. La especialista destacó que el equipo llevaba siete años trabajando con Natural England y otros organismos para hacer posible esta primera liberación.

Liberaron castores en un bosque de Inglaterra y un año después ocurrió algo sorprendente: crearon un humedal de 35 metros lleno de vida - La primera liberación de castores en libertad autorizada en Inglaterra

Una presa de 35 metros ha transformado el bosque

Los castores son conocidos como auténticos ingenieros de los ecosistemas porque no se limitan a vivir en un determinado hábitat: también lo modifican activamente.

Eso es exactamente lo que ha sucedido en Studland. Una de las parejas liberadas empezó a trabajar en una pequeña corriente que atravesaba el bosque y construyó una presa de unos 35 metros de longitud.

La estructura ha ralentizado el flujo del agua y ha provocado la formación de una zona profunda y extensa de agua. El resultado es un nuevo humedal dentro del bosque que ya presenta unas condiciones muy diferentes a las que existían antes de la llegada de los animales.

La transformación no se limita al agua. Los castores también han talado determinados árboles para alimentarse y construir sus estructuras, abriendo claros en una zona que anteriormente estaba dominada por una vegetación muy densa.

Pero esto no significa que el bosque haya desaparecido. Los sauces y otros árboles que los castores cortan pueden volver a brotar, de manera similar a lo que ocurre con una poda tradicional. La apertura de la cubierta vegetal permite además que llegue más luz al suelo y crea nuevos espacios para plantas, insectos, anfibios, aves y murciélagos.

“El efecto sobre el ecosistema es asombroso”, señaló Crisford. Según la responsable del proyecto, los castores han pasado de encontrarse en un bosque denso y enmarañado a crear “un humedal luminoso y aireado lleno de vida” tanto dentro como fuera del agua.

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Nutrias, aves y libélulas ya aprovechan el nuevo humedal

Las cámaras del National Trust han registrado una nutria pescando en el nuevo estanque y un búho campestre cazando en la zona. Los voluntarios también han observado aves como el pardillo común y el rascón europeo.

Y la evolución ha continuado durante 2026. En verano, los especialistas que participan en el seguimiento del proyecto registraron siete especies de libélulas y caballitos del diablo en el humedal creado por los castores. Además, las cámaras han seguido captando nutrias utilizando tanto Little Sea como las nuevas zonas húmedas.

La explicación está en la propia estructura del ecosistema. Al ralentizar el agua, las presas crean zonas con diferentes profundidades, corrientes y niveles de humedad. Eso multiplica los pequeños ambientes disponibles para otras especies.

Natural England considera precisamente que esta capacidad para crear y restaurar humedales es una de las principales razones para recuperar al castor en Inglaterra. La agencia señala que estos animales pueden contribuir a aumentar la biodiversidad y recuperar hábitats perdidos.

Los castores también pueden ayudar a retener agua durante sequías

La historia de Studland tiene además otra particularidad: la capacidad de estos animales para modificar la forma en que el agua permanece en el paisaje.

En agosto de 2026, el National Trust informó de que la red de presas construida por los castores seguía reteniendo agua a pesar de las condiciones secas. El dato resulta especialmente interesante porque el proyecto había sufrido anteriormente los efectos de un periodo de sequía que llegó a reducir los niveles de agua de la zona.

Las presas pueden ralentizar el movimiento del agua, favorecer su permanencia en el terreno y retener sedimentos. Eso no significa que una colonia de castores pueda solucionar por sí sola los problemas de sequía o inundaciones, pero sí que su actividad natural puede modificar la dinámica del agua y generar hábitats que antes no existían.

Liberaron castores en un bosque de Inglaterra y un año después ocurrió algo sorprendente: crearon un humedal de 35 metros lleno de vida - Los castores también pueden ayudar a retener agua durante sequías

El experimento continúa y los castores ya tienen nuevas crías

En agosto de 2026, el National Trust confirmó el nacimiento de dos nuevas crías. Con ellas, el grupo familiar de Little Sea alcanza ya los siete ejemplares: dos adultos, una cría nacida en 2024, dos nacidas en 2025 y las dos nuevas de 2026.

Mientras tanto, los técnicos continúan utilizando cámaras, drones y observaciones sobre el terreno para seguir los movimientos de los animales y medir cómo cambia la vegetación y la superficie de agua.

Lo que comenzó en marzo de 2025 como un experimento pionero de recuperación de una especie desaparecida está demostrando así algo mucho más amplio: cuando los castores regresan, no solo vuelve un animal al paisaje, sino también una de sus funciones ecológicas más importantes.

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