El ornitorrinco vuelve a desafiar a la ciencia: su pelo tiene una estructura que hasta ahora solo se había encontrado en las aves
El ornitorrinco ya es uno de los animales más extraños del planeta, pero la ciencia acaba de descubrir otra peculiaridad que permanecía oculta en su cuerpo. Un nuevo estudio ha encontrado en su pelo una estructura microscópica que, hasta ahora, se había relacionado con las aves.
Se trata de unos melanosomas huecos y esféricos, unas diminutas estructuras que contienen melanina y que participan en la coloración del pelo. Lo sorprendente es que los investigadores no han encontrado esta misma característica en ningún otro mamífero de los analizados.
El hallazgo convierte al ornitorrinco en el primer mamífero conocido con este tipo de estructura y abre nuevas preguntas sobre la evolución y la función de sus pigmentos.
El pelo del ornitorrinco esconde unos melanosomas muy poco comunes
Los melanosomas son orgánulos presentes en las células que producen melanina, el pigmento responsable de buena parte de la coloración de los animales. Su forma puede variar y, en los mamíferos, normalmente presentan estructuras sólidas que pueden ser esféricas o alargadas.
Sin embargo, los científicos llevaban décadas conociendo una particularidad de algunos melanosomas de las aves: pueden ser huecos en su interior. Además, suelen adoptar formas alargadas o aplanadas y pueden organizarse en estructuras microscópicas que intervienen en la producción de colores iridiscentes en las plumas.
Ahora, un equipo de investigadores ha encontrado algo inesperado en el pelo del ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus): melanosomas que también son huecos, pero que presentan una forma esférica, una combinación que no se había descrito anteriormente en mamíferos.
El descubrimiento resulta especialmente llamativo porque durante más de 50 años se había considerado que la presencia de melanosomas huecos era una característica documentada en las aves. El ornitorrinco rompe ahora ese patrón con una estructura diferente a la observada en ellas.
Un hallazgo que no aparece en otros mamíferos
Para comprobar hasta qué punto era excepcional esta característica, los investigadores compararon los melanosomas del ornitorrinco con los de otras especies.
El análisis incluyó un conjunto de datos formado por 126 especies pertenecientes a 103 géneros. Los científicos no encontraron melanosomas huecos en los otros dos géneros de monotremas ni en el resto de mamíferos examinados.
Los monotremas constituyen un grupo muy particular de mamíferos al que pertenecen el ornitorrinco y los equidnas. A diferencia de la mayoría de mamíferos, estos animales ponen huevos.
Pero incluso dentro de este reducido grupo, la característica descubierta parece ser exclusiva del ornitorrinco. Los investigadores describen sus melanosomas huecos y esféricos como únicos entre los vertebrados conocidos.
El resultado es todavía más curioso por otra razón: estas estructuras no producen un color extraordinario. El pelo del ornitorrinco sigue siendo principalmente marrón, por lo que los melanosomas descubiertos no parecen desempeñar la misma función óptica que los melanosomas huecos de algunas aves.
Los científicos todavía no saben para qué sirven estas estructuras
La gran pregunta que deja abierta el descubrimiento es precisamente cuál es la función de estos melanosomas.
En determinadas aves, las estructuras huecas contribuyen a modificar la interacción de la luz con las plumas y pueden favorecer colores iridiscentes. Pero en el ornitorrinco no se ha observado que sus melanosomas produzcan un efecto semejante.
Por eso, los investigadores plantean que podrían desempeñar una función diferente relacionada con el pelo y no con la producción de color. También consideran posible que la estructura no tenga una función adaptativa concreta y sea simplemente una característica surgida durante la evolución de este animal.
El estudio, por tanto, no demuestra que estos melanosomas tengan una función relacionada con el aislamiento térmico ni con la vida acuática del ornitorrinco. Esas posibilidades requerirían nuevas investigaciones.
Lo que sí demuestra es que la forma en la que los mamíferos producen y almacenan melanina puede ser mucho más diversa de lo que se pensaba.
Otra rareza que se suma a la larga lista del ornitorrinco
El descubrimiento encaja con la extraordinaria biología de un animal que ya acumula características poco habituales entre los mamíferos.
El ornitorrinco pone huevos, pero alimenta a sus crías con leche. No tiene pezones: la leche se libera a través de la piel y las crías la recogen del pelaje. Además, posee un hocico muy sensible capaz de detectar señales eléctricas producidas por sus presas y los machos tienen un espolón en las patas traseras conectado a glándulas venenosas.
Su pelo también tiene otras propiedades poco comunes. Investigaciones anteriores han mostrado que presenta biofluorescencia bajo luz ultravioleta, de manera que puede emitir una tonalidad verdosa o azulada cuando se ilumina con este tipo de radiación.
Ahora se añade otra rareza, esta vez invisible a simple vista: unas estructuras microscópicas en el interior de sus pelos que recuerdan a las encontradas en las aves.
El hallazgo no significa que el ornitorrinco sea una especie a medio camino entre un mamífero y un ave. Lo que muestra es algo más interesante desde el punto de vista evolutivo: características parecidas pueden aparecer de manera independiente en grupos de animales muy diferentes.
Los investigadores consideran que este descubrimiento abre nuevas líneas para estudiar cómo evolucionaron los melanosomas y cómo se forman los colores en los mamíferos. Y, una vez más, el ornitorrinco demuestra que incluso en una especie conocida desde hace siglos todavía pueden quedar sorprendentes detalles por descubrir.
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