La única pareja de lobos de Cataluña podría tener nuevas crías esta primavera

Por Rafa Mingorance. 25 febrero 2026
Compartir en:
Imagen: Primeros cachorros de lobo nacidos en Cataluña en 100 años, detectados en 2025 / Agents Rurals / ACN

Cataluña llevaba casi un siglo sin lobos. El último fue abatido en 1929. En noviembre de 2025, los agentes rurales de la Generalitat confirmaron un acontecimiento histórico: una loba, un macho y tres cachorros en los bosques de la Alta Garrotxa y el Alt Empordà. Ahora, en plena época de celo, la pareja podría estar apareándose de nuevo.

Un siglo sin lobos en Cataluña: cómo volvió la especie al Pirineo

El regreso se produjo de una manera inesperada. En el año 2000, los agentes rurales de la Generalitat encontraron lo que parecían ser excrementos, pelos y huellas de lobo en el Parc del Cadí-Moixeró. Cuando hicieron el análisis genético para identificar la especie, se llevaron una sorpresa: no se trataba de lobos ibéricos, que es la subespecie que siempre había vivido en estas montañas. Eran lobos de origen italiano (Canis lupus italicus) que habían cruzado los Alpes, atravesado Francia y llegado al Pirineo. Habían caminado cientos de kilómetros durante largo tiempo hasta encontrar un nuevo hogar.

En años posteriores, fueron llegando más lobos. La Generalitat llegó a contabilizar más de una veintena, repartidos por distintas comarcas del Pirineo y el Prepirineo. Todos eran machos que, al no encontrar hembras, decidían marcharse a otras zonas.

Imagen: Fotografía de archivo de un lobo itálico

Cámaras ocultas y sigilo: así se documentó el nacimiento de los cachorros

En enero de 2024, los agentes rurales detectaron la presencia de lo que parecía ser un lobo en Cistella, una pequeña localidad del Alt Empordà. Hasta aquí, nada nuevo. Pero cuando en el laboratorio analizaron las muestras, se dieron cuenta de que se trataba de una loba. Era el segundo ejemplar hembra en 15 años. La primera no llegó a tener crías.

Ese mismo mes, las cámaras ocultas que los agentes rurales tienen instaladas en el bosque captaron a otro lobo en la misma zona. Esta vez se trataba de un macho. Durante meses, ambos ejemplares aparecieron siempre por separado, a veces a kilómetros de distancia. Hasta que en diciembre de 2024 las cámaras los pillaron juntos. Desde ese momento, no se volvieron a separar.

Los agentes rurales decidieron mantener la distancia. Si la pareja iba a tener crías, lo peor que podían hacer era acercarse demasiado y espantarlos. Así que, durante meses, se limitaron a observar.

En otoño de 2025, los cachorros ya tenían varios meses de vida y empezaron a recorrer el bosque junto a sus padres. Poco después, la Generalitat lo hizo público: habían nacido tres lobos entre la Alta Garrotxa y el Alt Empordà. Se trataba de la primera camada de lobos que había nacido en Catalunya en más de cien años.

Imagen: Cachorros nacidos en 2025 / Agents Rurals

El celo del lobo: los días en los que se decide el futuro de la especie en Cataluña

El lobo solo cría una vez al año. El celo empieza en diciembre y se alarga hasta marzo, siendo febrero el mes en el que se producen más apareamientos. La hembra solo puede quedarse preñada durante unos pocos días al año, entre cinco y catorce. Después, puede tardar unos 60 días en parir. Si el apareamiento se produce en febrero, los cachorros nacen entre abril y mayo.

Esto significa que ahora mismo, en febrero de 2026, la loba del Empordà podría estar apareándose de nuevo. Si tiene crías esta primavera, serán la segunda camada consecutiva. Y eso lo cambia todo porque ya no estaríamos hablando de un hecho excepcional, sino de una familia de lobos que vive en Cataluña de forma permanente.

A todo lo dicho, hay que añadir un dato que hace que esta historia sea aún más singular. En una manada de lobos, cuando los jóvenes crecen lo habitual es que abandonen a sus padres para buscar pareja y formar su propia familia en otra parte. Sin embargo, los tres cachorros nacidos el año pasado, que ahora tienen unos nueve meses, siguen con sus padres. Si la loba tiene nuevas crías esta primavera, sus hermanos mayores ayudarán a alimentarlos y protegerlos. Así funciona la familia del lobo: todos se ayudan.

El reto de gestionar una especie en peligro de extinción

Se trató de un hecho histórico que además tuvo consecuencias legales. Hasta ese momento, el lobo figuraba como una especie reproductora oficialmente extinguida en Cataluña. Es decir, se sabía que había algunos lobos sueltos por el Pirineo, pero ninguno de ellos había tenido crías dentro del territorio catalán. Con la llegada de los tres cachorros, esa clasificación cambió. El lobo pasó a figurar como especie en peligro de extinción, una categoría que obliga a poner en marcha un plan específico para garantizar su supervivencia.

El Govern ya venía preparándose para este escenario. Desde hace tiempo, ganaderos, ecologistas y distintos departamentos de la Generalitat se reúnen en lo que se conoce como la Mesa del Lobo para decidir cómo gestionar el regreso de la especie. Algunas medidas ya están en marcha: se están repartiendo vallas eléctricas entre los ganaderos, se les ayuda a adquirir perros adiestrados para proteger los rebaños y, si un lobo mata a alguna de sus ovejas o cabras, la Generalitat les compensa económicamente.

Todas estas medidas tienen su razón de ser. Solo en 2024, los lobos mataron en Cataluña a 38 animales (ovejas, cabras y corderos), la mayoría en las comarcas de Osona y el Alt Empordà. Dos años antes la cifra no llegó ni a la mitad. Para evitar que se agrave el problema, los sindicatos agrarios han pedido más medidas de protección y que se limite el número de lobos que puede haber en el Pirineo. Es un debate tan difícil como necesario.

Más que un depredador: el papel clave del lobo en el Pirineo

El Pirineo que el lobo habitaba hace un siglo no tiene nada que ver con el actual. Ahora está lleno de ciervos, corzos, gamos y muflones. Y los jabalíes se han multiplicado tanto que destrozan cultivos, compiten con el ganado por el pasto y provocan miles de accidentes de tráfico cada año.

Y aquí es donde el lobo entra en juego. No se trata solo de que cace ciervos o jabalíes. Su sola presencia cambia el comportamiento de estos animales: se mueven más, no se quedan pastando siempre en las mismas zonas y eso permite que la vegetación se recupere. Es un efecto en cadena que acaba transformando el bosque entero.

Para que eso ocurra, lo primero es que la manada sobreviva. Los agentes rurales no han revelado la ubicación exacta de la familia y piden que nadie intente buscarlos. Durante más de veinte años, todos los lobos que llegaron a Cataluña acabaron marchándose. Estos dos fueron los primeros que se quedaron para formar una familia.

Imagen: Fotografía de archivo de un lobo (Canis lupus)

Si deseas leer más artículos parecidos a La única pareja de lobos de Cataluña podría tener nuevas crías esta primavera, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Animales en peligro extinción.

Compartir en:
Artículos relacionados
Volver arriba ↑