Marta López, geóloga del CSIC: “Granada se encuentra inmersa en una serie sísmica y los terremotos se sienten más porque son superficiales”
Granada continúa pendiente de la evolución de la actividad sísmica después de que la provincia haya registrado cientos de temblores en los últimos días. El terremoto de magnitud 5,2 del pasado 15 de agosto y los posteriores movimientos, entre ellos otro de magnitud 4,7 con epicentro en Gójar, han hecho que muchos vecinos se pregunten qué está ocurriendo y si estos seísmos podrían continuar.
La elevada percepción de algunos de estos terremotos tiene, sin embargo, una explicación. Marta López, geóloga del CSIC, ha analizado la situación en el programa La Tarde de COPE y ha señalado que Granada se encuentra actualmente inmersa en una serie sísmica.
La clave, según explica la investigadora, está en la profundidad a la que se están produciendo estos movimientos. “Granada se encuentra inmersa en una serie sísmica y los terremotos se sienten más porque son superficiales”, ha señalado la experta, que también recuerda que la evolución de este tipo de fenómenos debe seguirse de cerca, aunque no es posible predecir qué ocurrirá en los próximos días.
Por qué los terremotos de Granada se están sintiendo con tanta fuerza
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención durante esta serie sísmica es que algunos de los terremotos han sido percibidos claramente por la población. La explicación, según Marta López, está relacionada con la profundidad a la que se originan.
Cuando un terremoto se produce a poca profundidad, la energía liberada tiene una distancia menor que recorrer hasta alcanzar la superficie. Como consecuencia, el movimiento puede llegar con mayor intensidad a las zonas habitadas próximas al epicentro.
“Al ser terremotos bastante superficiales, esa energía liberada ha llegado con más fuerza a la superficie”, explicó la geóloga del CSIC durante su intervención.
Esto ayuda a entender por qué un terremoto no tiene que alcanzar necesariamente una magnitud extremadamente elevada para ser percibido con fuerza por la población. La sensación que experimentan las personas, los efectos sobre los edificios y los daños que puede provocar un seísmo dependen de diferentes factores, entre ellos la profundidad, la distancia al epicentro y las características del terreno.
En el caso de Granada, la superficialidad de algunos de los movimientos registrados durante esta serie sísmica ha contribuido a que la energía liberada se perciba de forma especialmente intensa en determinadas zonas.
Magnitud e intensidad no son lo mismo: la diferencia que explica lo ocurrido en Granada
Una de las cuestiones sobre las que también ha incidido Marta López es la diferencia entre dos conceptos que a menudo se confunden: la magnitud y la intensidad de un terremoto.
La magnitud permite cuantificar la energía liberada en el foco del seísmo. La intensidad, en cambio, está relacionada con los efectos que ese movimiento produce en un lugar concreto y con la forma en la que es percibido por la población.
Por eso, dos terremotos con una magnitud similar pueden sentirse de manera diferente dependiendo de dónde se produzcan, de su profundidad o de la distancia entre el epicentro y las zonas habitadas.
“Son magnitudes esperables en la región, pero la intensidad es lo que más afecta a la población porque determina cómo llega la energía liberada a la superficie”, explicó la investigadora.
Granada es, además, una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica. Esto no significa que todos los terremotos tengan las mismas consecuencias ni que cada episodio de actividad sísmica vaya a evolucionar necesariamente hacia un terremoto de mayor magnitud, pero sí explica que los movimientos de la tierra formen parte de la dinámica geológica de esta región.
La actual concentración de seísmos ha vuelto a situar esta realidad en el centro de la conversación, especialmente después de que cientos de movimientos hayan sido registrados en apenas unos días y algunos de ellos hayan sido claramente percibidos por los vecinos.
Granada está inmersa en una serie sísmica: ¿qué puede ocurrir ahora?
La pregunta que más inquieta a la población es qué ocurrirá a partir de ahora. Sin embargo, la respuesta no puede darse con certeza.
Marta López recuerda que los terremotos no se pueden predecir. Aunque los científicos disponen de redes de vigilancia capaces de detectar y analizar la actividad sísmica, actualmente no es posible determinar con precisión cuándo se producirá un terremoto ni cuál será su magnitud.
El Instituto Geográfico Nacional mantiene un seguimiento continuo de la actividad sísmica mediante su red de estaciones, lo que permite conocer la evolución de los movimientos y analizar si la actividad cambia con el paso de las horas o los días.
Pero observar una serie sísmica no significa que pueda anticiparse exactamente su evolución. “No podemos afirmar qué va a ocurrir en los próximos días, pero la tendencia es continuar viendo la evolución de esta serie sísmica como hasta ahora”, señaló la geóloga.
Precisamente por esta razón, los expertos insisten en la importancia de diferenciar entre seguimiento y predicción. Los instrumentos permiten registrar los terremotos prácticamente en tiempo real, localizar su origen y calcular su magnitud, pero eso no equivale a poder anticipar el siguiente movimiento.
La incertidumbre forma parte, por tanto, de este tipo de fenómenos naturales. Los científicos pueden analizar los datos disponibles y estudiar cómo evoluciona la actividad, pero no establecer una fecha concreta para un futuro terremoto.
La advertencia de la geóloga sobre los edificios y la norma sismorresistente
La serie de terremotos registrada en Granada también ha reabierto el debate sobre la preparación de los edificios frente a los movimientos sísmicos.
España cuenta con una normativa sismorresistente que establece criterios específicos para la construcción en zonas donde existe riesgo sísmico. Sin embargo, Marta López considera que este marco debería actualizarse.
“Es una norma que debería ser revisada por ser antigua y porque actualmente existen más estudios y conocimientos sobre la región”, señaló la geóloga del CSIC.
La reflexión resulta especialmente relevante en una provincia como Granada, donde la actividad sísmica es una realidad conocida desde hace décadas y donde el conocimiento científico sobre las características geológicas y tectónicas del territorio continúa avanzando.
La experta también descartó que la actividad registrada en Granada tenga relación con terremotos producidos recientemente en lugares como Colombia o Venezuela. Aunque pueda resultar tentador relacionar varios grandes seísmos ocurridos en distintos puntos del planeta, la geóloga recordó que se trata de fenómenos que responden a contextos tectónicos diferentes.
“El ser humano tiende a buscar causa y efecto, pero lo que ocurra en otras placas tectónicas del mundo no deja de ser una coincidencia y no transmite su energía a nuestro contexto”, explicó.
Por ahora, Granada continúa bajo la atención de los sistemas de vigilancia sísmica. La evolución de la serie seguirá siendo analizada por los especialistas, mientras la principal recomendación sigue siendo atender a la información oficial y recordar que, aunque la actividad pueda generar preocupación, la ciencia puede seguir y estudiar los terremotos, pero todavía no puede predecir cuándo ni cómo será el próximo.
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