Qué es la subducción de placas que está detrás del terremoto de Colombia y por qué no tiene relación con los de Venezuela
El terremoto que sacudió el occidente de Colombia este lunes tiene su origen en un fenómeno que ocurre constantemente bajo nuestros pies: la subducción de las placas tectónicas. El movimiento de una de estas grandes piezas de la corteza terrestre bajo otra genera una enorme acumulación de tensión que, en determinados momentos, puede liberarse en forma de terremoto.
El sismo alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo su epicentro en las proximidades de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 107 kilómetros de profundidad, según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El temblor se sintió con fuerza en distintas zonas del país y volvió a poner el foco sobre una realidad conocida por los geólogos: Colombia se encuentra en una de las regiones tectónicamente más activas de América Latina. Por el momento, las autoridades colombianas han confirmado que hay, al menos, 250 personas muertas.
Qué es la subducción y cómo ha provocado el terremoto de Colombia
Para entender el origen del terremoto hay que mirar hacia el océano Pacífico. Frente a la costa occidental de Sudamérica se encuentra la placa de Nazca, que se desplaza lentamente hacia el continente.
Cuando esta placa oceánica alcanza la placa Suramericana, comienza a introducirse por debajo de ella. Ese proceso recibe el nombre de subducción.
Germán Prieto, profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, explica a BBC Mundo que la corteza terrestre puede entenderse como una superficie dividida en grandes bloques que están en movimiento. La interacción entre esas piezas genera buena parte de los terremotos que se producen en el planeta.
En el caso colombiano, el movimiento de Nazca no se detiene. La placa avanza aproximadamente entre 5,5 y 6 centímetros al año, una velocidad muy pequeña desde nuestra perspectiva, pero suficiente para generar cambios importantes a lo largo de periodos prolongados.
El problema aparece cuando las placas no pueden desplazarse libremente. La fricción hace que se acumule energía y, cuando las rocas terminan cediendo, esa energía se libera de manera repentina. Es entonces cuando se produce un terremoto.
Por qué un terremoto de 7,4 puede causar menos daños que otro de menor magnitud
Aunque una magnitud de 7,4 indica que se trata de un terremoto potente, ese dato por sí solo no permite saber cuáles serán sus consecuencias.
La profundidad a la que se produce el movimiento también desempeña un papel importante. En este caso, el foco se encontraba a unos 107 kilómetros bajo tierra, una distancia considerable que puede reducir parte de la intensidad de las ondas cuando alcanzan la superficie.
Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, señala en declaraciones a BBC Mundo que la profundidad hace que las ondas sísmicas lleguen más atenuadas a la superficie.
Esta circunstancia permite entender una cuestión que puede resultar contradictoria: un terremoto de mayor magnitud no tiene por qué causar más daños que otro de menor intensidad.
El terremoto que afectó al Eje Cafetero en 1999 es un buen ejemplo. Alcanzó una magnitud de 6,2, inferior a la del reciente sismo, pero tuvo un foco mucho más superficial y provocó una enorme destrucción. Las cifras oficiales sitúan en torno a 1.185 las personas fallecidas.
La razón por la que el terremoto de Colombia no está conectado con los de Venezuela
La sucesión de terremotos en distintos países de la región puede hacer pensar que existe una relación entre ellos. Sin embargo, el sismo de Colombia y los registrados recientemente en Venezuela responden a sistemas tectónicos diferentes.
Es cierto que ambos países forman parte de una misma región tectónica y comparten la presencia de las placas Suramericana y del Caribe. Pero eso no significa que un terremoto en uno de los países provoque automáticamente otro en el país vecino.
Feliciano de Santis, presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, asegura a BBC Mundo que la relación entre ambos tipos de terremotos es muy indirecta.
La diferencia está, sobre todo, en cómo se mueven las placas en cada zona. Mientras en el occidente colombiano la placa de Nazca se introduce bajo la Suramericana, en Venezuela predominan sistemas de fallas en los que las placas se desplazan lateralmente.
Por eso, los expertos descartan establecer una relación directa entre los terremotos de ambos países simplemente porque hayan ocurrido con pocos días de diferencia.
Por qué Colombia es una de las zonas con mayor actividad sísmica de América Latina
La ubicación geográfica del país explica que los terremotos formen parte de su realidad habitual. Colombia se encuentra en el punto de encuentro de las placas de Nazca, Suramericana y Caribe, además de estar dentro del área de influencia del Cinturón de Fuego del Pacífico.
De acuerdo con los datos del Servicio Geológico Colombiano, en el país se registran alrededor de 2.500 sismos cada mes, aunque la inmensa mayoría son demasiado pequeños para que la población llegue a percibirlos.
A lo largo de la historia, sin embargo, algunos movimientos han alcanzado magnitudes extraordinarias. El terremoto de 1906, con una magnitud de 8,8, se produjo frente a la costa del Pacífico y llegó a generar un tsunami. Otro gran episodio tuvo lugar en 1979, cuando un terremoto de magnitud 8,1 golpeó frente a las costas de Nariño.
El terremoto de Colombia vuelve así a recordar que la actividad tectónica nunca se detiene. La placa de Nazca continúa desplazándose bajo Sudamérica y la tensión sigue acumulándose en las profundidades. Lo que no puede determinarse con antelación es cuándo y dónde se producirá la siguiente liberación de esa energía.
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