“No existe evidencia de que un eclipse solar pueda provocar un terremoto”: un ambientólogo explica el origen de este mito
El próximo 12 de agosto, millones de personas seguirán el eclipse solar total que cruzará parte del hemisferio norte. Como ocurre cada vez que se acerca un fenómeno de este tipo, además de las dudas sobre cómo observarlo con seguridad o qué efectos puede tener sobre la naturaleza, también vuelve a surgir un viejo mito: ¿puede un eclipse desencadenar un terremoto?
La alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna ha alimentado durante décadas teorías que relacionan ambos fenómenos. Sin embargo, la ciencia no ha encontrado pruebas de que exista una conexión directa. El ambientólogo Germán Portillo explica por qué esta creencia sigue circulando y qué ocurre realmente durante un eclipse solar total.
¿Por qué algunas personas creen que un eclipse puede provocar un terremoto?
El origen de este mito está en la propia naturaleza del eclipse. Durante unas horas, el Sol, la Luna y la Tierra quedan alineados, una situación poco habitual que lleva a muchas personas a pensar que esa configuración podría alterar el equilibrio del planeta.
Según explica Germán Portillo, esta idea tiene una base real, aunque se interpreta de forma errónea.
“Este mito surge porque durante un eclipse se produce una alineación entre la Tierra, la Luna y el Sol. Esa alineación sí modifica ligeramente las fuerzas de marea”.
Las fuerzas de marea son el efecto que ejercen principalmente la Luna y, en menor medida, el Sol sobre la Tierra. Son las responsables de las mareas oceánicas y también provocan pequeñas deformaciones en la corteza terrestre, conocidas como mareas terrestres. Sin embargo, esos cambios son extremadamente pequeños y forman parte del comportamiento normal del planeta.
Precisamente esa ligera variación gravitatoria ha dado pie a numerosas teorías que, con el paso del tiempo, han acabado convirtiéndose en uno de los mitos más repetidos sobre los eclipses.
Lo que dice la ciencia sobre la relación entre eclipses y terremotos
Aunque algunos investigadores han estudiado si las tensiones de marea podrían influir en fallas geológicas que ya se encuentran muy cerca de romperse, hasta la fecha no existe evidencia científica de que un eclipse pueda desencadenar por sí solo un terremoto. Algunos trabajos han explorado si las fuerzas de marea pueden actuar como un factor adicional en fallas ya muy inestables, pero no han demostrado una relación causal entre los eclipses y el inicio de grandes seísmos.
Portillo resume esta idea de forma clara: “No existe evidencia ninguna de que provoquen directamente un terremoto, ya que la influencia gravitatoria extra durante un eclipse es tan pequeña y corta en el tiempo que no da para generar un terremoto.”
Los terremotos se producen por la acumulación de tensiones entre placas tectónicas durante años, décadas o incluso siglos. Cuando la energía almacenada supera la resistencia de las rocas, se libera de forma brusca y se produce el seísmo.
En comparación con esas enormes fuerzas geológicas, la variación gravitatoria que ocurre durante un eclipse resulta mínima y demasiado breve como para desencadenar un terremoto por sí sola.
El terremoto de Japón de 2011 también alimentó esta creencia
Uno de los casos más conocidos fue el gran terremoto y tsunami de Japón de marzo de 2011. Después de aquella tragedia comenzaron a difundirse teorías que relacionaban el seísmo con un eclipse ocurrido pocos días antes.
Sin embargo, esa supuesta conexión nunca pudo demostrarse. “Recuerdo que en el terremoto de Japón de 2011 muchas personas intentaron asociar dicho terremoto con un eclipse lunar, porque sucedió días antes”, explica Portillo.
El ambientólogo recuerda además una explicación que recibió durante su formación universitaria: “Estudiando la asignatura de Riesgos Ambientales, nuestro profesor Francisco Carrasco, de la Universidad de Málaga, nos comentó que no había ningún estudio que garantizara una conexión entre ambos eventos.”
El terremoto de Japón fue consecuencia del movimiento de una zona de subducción entre placas tectónicas, un proceso ampliamente estudiado por la comunidad científica y sin relación demostrada con el eclipse lunar que tuvo lugar días después.
¿Hay que preocuparse por el eclipse solar total del 12 de agosto?
Los eclipses solares totales continúan despertando un enorme interés entre científicos y aficionados porque permiten observar cómo responde la Tierra a una disminución repentina de la radiación solar. Durante esos minutos pueden producirse pequeños cambios como descensos de temperatura, ligeras variaciones en el viento o cambios en el comportamiento de algunos animales.
El eclipse solar total del próximo 12 de agosto será uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas para buena parte de Europa y España. Precisamente por la expectación que genera, también vuelven a difundirse teorías y mensajes sin base científica sobre supuestos efectos extraordinarios, como la idea de que puede provocar terremotos o alterar de forma significativa la gravedad terrestre.
Sin embargo, los expertos insisten en que no existe evidencia de que este fenómeno pueda desencadenar terremotos ni otros cambios geológicos. Por eso, el principal consejo sigue siendo disfrutar del espectáculo astronómico con las medidas de protección adecuadas para la vista y consultar siempre fuentes fiables cuando surjan dudas sobre este tipo de acontecimientos.
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