Natalia Sáez, experta en jardinería: “Cuando los geranios están en flor y hace calor, necesitan mucho más riego de lo normal”

 
Por Irene Juste, Editora Sénior. 20 mayo 2026
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Imagen: AMC Global Media / AMC Living

Aunque los geranios tienen fama de resistentes, en verano necesitan algunos cuidados específicos para seguir llenándose de flores. El calor y la floración hacen que cambien sus necesidades de agua, algo que muchas veces pasa desapercibido.

Natalia Sáez (@enabrilhojasmil) lo advierte claramente en uno de sus vídeos en redes sociales: “Cuando los geranios están en flor y hace calor, necesitan mucho más riego de lo normal”.

A partir de ahí, la experta en jardinería repasa las claves básicas para mantenerlos sanos durante los meses más cálidos: sol, riego, poda y protección frente a las temperaturas extremas.

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Mucho sol, la condición imprescindible para que florezcan

Para Natalia Sáez, la clave número uno es la exposición solar. En su vídeo insiste de forma clara: “Necesita como mínimo 6 horas de sol directo al día”.

Esto convierte al geranio en una planta claramente amante de la luz. Puede colocarse tanto en interior como en exterior, pero siempre bajo una condición innegociable: recibir sol suficiente.

En zonas especialmente cálidas, la experta añade un matiz importante. Cuando las temperaturas son extremas, recomienda evitar las horas centrales del día: lo ideal es situarlos donde reciban el sol de primera hora de la mañana o el de última hora de la tarde, reduciendo así el estrés térmico.

Geranios en exterior: el único momento en el que debes meterlos dentro de casa

Una de las ventajas más destacadas del geranio es su resistencia. Según explica Sáez, es una planta que puede vivir perfectamente en exterior durante gran parte del año.

Su recomendación es sencilla: “Puedes ponerlo fuera todo el año, salvo que hiele”. En caso de heladas, el consejo es mover la planta a un lugar protegido o resguardado durante esos días.

Este detalle es clave porque, aunque el geranio aguanta bien el calor y la exposición solar, el frío intenso sí puede dañarlo seriamente.

Imagen: AMC Global Media / AMC Living

El riego en verano: la clave para que los geranios no se debiliten

El riego es otro de los puntos donde más errores se cometen. La experta lo resume en función del clima y el estado de la planta.

Cuando el geranio está en flor y las temperaturas son altas, necesita más agua de lo habitual. Sáez lo explica de forma directa: “Cuando están en flor y hace calor, necesitan mucho más riego de lo normal”.

Su recomendación principal es evitar que el sustrato se seque por completo. En verano, el riego debe ser más frecuente, mientras que en invierno o con temperaturas bajas, debe espaciarse.

La idea clave es sencilla: el geranio no soporta bien los extremos, ni la sequedad prolongada ni el exceso constante de agua.

Poda y flores secas: el gesto que alarga la floración del geranio

El último consejo de Natalia Sáez se centra en la poda y el mantenimiento regular, dos acciones que marcan la diferencia en la salud de la planta.

Según explica, lo ideal es realizar dos podas al año: una en primavera para estimular el crecimiento y otra en otoño para eliminar partes secas o envejecidas.

En sus palabras: “Puedes podar dos veces al año, una en primavera para que cojan fuerzas y otra en otoño para quitar todo lo viejo y lo seco”.

Además, añade un gesto sencillo pero muy efectivo: retirar las flores marchitas en cuanto se estropean. Este hábito permite que la planta concentre su energía en nuevos brotes y prolongue la floración durante más tiempo.

Errores con los geranios: los fallos que más pueden afectar a la floración

Aunque los geranios son plantas resistentes y fáciles de mantener, hay varios errores muy habituales que pueden hacer que pierdan fuerza, dejen de florecer o se deterioren antes de tiempo, especialmente en verano.

Uno de los más frecuentes es quedarse cortos con el riego durante las épocas de calor. Como recuerda Natalia Sáez, en época de calor y floración, "necesitan mucho más riego de lo normal”, por lo que dejar que el sustrato se seque demasiado puede afectar rápidamente a la planta.

Otro fallo común es exponerlos al sol más intenso en zonas especialmente calurosas. Aunque necesitan muchas horas de luz, en pleno verano conviene evitar las horas centrales del día para reducir el estrés térmico y las quemaduras.

Además, muchas personas olvidan retirar las flores marchitas o retrasan la poda durante meses. Estos pequeños gestos de mantenimiento ayudan a que el geranio concentre su energía en nuevos brotes y mantenga una floración mucho más abundante.

Por qué los geranios siguen siendo una de las plantas con más protagonismo

Más allá de los cuidados técnicos, el mensaje de fondo de Natalia Sáez es una reivindicación del geranio como planta protagonista. Frente a especies más delicadas o exigentes, el geranio destaca por su equilibrio entre resistencia y belleza.

Su reflexión final en el vídeo resume bien esta idea: los geranios no necesitan complicaciones, solo entender lo básico y respetar su ritmo natural.

Y quizá por eso, como sugiere la propia experta, merece la pena volver a mirarlos con otros ojos: no como una planta común, sino como una de las opciones más fiables para llenar de vida balcones y terrazas durante buena parte del año.

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