La planta de flores amarillas que ayuda a repeler los mosquitos y llena de color el jardín y la terraza en verano

 
Por Karina Cruz, Bióloga. 6 agosto 2026

Con la llegada del verano, los mosquitos vuelven a convertirse en uno de los insectos más molestos tanto dentro como fuera de casa. Aunque existen repelentes y otros métodos para mantenerlos alejados, algunas plantas también pueden convertirse en grandes aliadas gracias a los compuestos aromáticos que desprenden de forma natural.

Una de las más conocidas es la caléndula, una especie muy apreciada por sus llamativas flores amarillas y anaranjadas que, además de aportar color a jardines, balcones y terrazas, puede ayudar a reducir la presencia de determinados mosquitos. A ello se suma que es una planta fácil de cultivar, atrae insectos polinizadores y cuenta con otros usos tradicionales relacionados con el cuidado de la piel y la jardinería.

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Qué es la caléndula y por qué cada vez más personas la eligen para el jardín

La caléndula es una planta originaria de la región mediterránea que lleva siglos cultivándose por su valor ornamental y sus múltiples aplicaciones. Pertenece a la familia de las asteráceas y destaca por sus flores, similares a las margaritas, en tonos amarillos y anaranjados, aunque también existen variedades de flores dobles y bicolores.

Puede cultivarse tanto directamente en el suelo como en macetas, por lo que resulta una opción muy versátil para jardines, patios, balcones o terrazas. Además, requiere pocos cuidados y ofrece una floración prolongada durante buena parte de la temporada cálida, convirtiéndose en una de las plantas favoritas para decorar los espacios exteriores.

Según los Royal Botanic Gardens, Kew, la caléndula no solo tiene un valor ornamental, sino también alimentario, medicinal y ambiental. A ello se suma que sus flores atraen abejas, mariposas y otros insectos beneficiosos para el jardín, favoreciendo la polinización y contribuyendo a mantener un ecosistema más equilibrado.

Cómo ayuda la caléndula a repeler los mosquitos y qué dice la ciencia sobre su eficacia

La caléndula puede ayudar a mantener alejados a algunos mosquitos gracias a los compuestos aromáticos presentes en sus flores y en su aceite esencial. Estas sustancias se liberan al ambiente y pueden dificultar que determinados insectos detecten las señales químicas que utilizan para localizar a las personas, como el dióxido de carbono que expulsamos al respirar o algunos olores corporales.

Aunque no actúa como un repelente infalible, la evidencia científica respalda que posee cierta actividad frente a algunas especies de mosquitos. Un estudio realizado con un aceite esencial de Calendula officinalis al 50 % comprobó que proporcionaba alrededor de 2,15 horas de protección frente al mosquito Anopheles stephensi. Su eficacia fue inferior a la del DEET, uno de los repelentes más utilizados, pero los investigadores concluyeron que la caléndula constituye una fuente vegetal con potencial para desarrollar formulaciones repelentes.

Otros estudios también apuntan que los aceites esenciales ricos en terpenos y otros compuestos volátiles pueden actuar como biorepelentes naturales. Sin embargo, su eficacia depende de factores como la concentración del preparado, la formulación utilizada y la especie de mosquito.

No basta con plantar caléndula para mantener alejados a los mosquitos

Aunque la caléndula puede contribuir a reducir la presencia de algunos mosquitos, los especialistas recuerdan que no es una solución milagrosa. Tener una maceta en el balcón o varias plantas en el jardín no garantiza que los insectos desaparezcan por completo.

Para obtener mejores resultados, conviene combinar su cultivo con otras medidas de prevención, como eliminar recipientes con agua estancada donde los mosquitos puedan reproducirse, instalar mosquiteras en puertas y ventanas, utilizar ropa que cubra la piel durante las horas de mayor actividad de estos insectos y recurrir a repelentes cuando sea necesario.

De este modo, la caléndula puede convertirse en un complemento más dentro de una estrategia para reducir las picaduras durante los meses de verano.

Dónde colocar la caléndula para que florezca durante todo el verano

La caléndula es una planta resistente, pero elegir bien su ubicación resulta fundamental para disfrutar de una floración abundante. Lo más recomendable es situarla en un lugar donde reciba varias horas de sol directo al día, aunque en zonas con temperaturas muy elevadas puede agradecer algo de sombra durante las horas centrales de la tarde.

Puede cultivarse tanto en el jardín como en macetas, siempre que el sustrato sea fértil, ligero y cuente con un buen drenaje para evitar que las raíces permanezcan encharcadas.

Según la Utah State University Extension, las semillas suelen sembrarse cuando el suelo alcanza aproximadamente los 16 grados y germinan en una o dos semanas. Una vez que las plantas han crecido, conviene dejar una separación de entre 20 y 30 centímetros para favorecer su desarrollo.

Durante el verano necesita un riego regular que mantenga el sustrato ligeramente húmedo, aunque sin excesos. Retirar las flores marchitas también ayuda a estimular la aparición de nuevos capullos y prolongar la floración durante más tiempo.

No solo ayuda contra los mosquitos: estos son otros beneficios de la caléndula

Además de su posible efecto repelente, la caléndula ofrece otras ventajas que explican por qué es una de las plantas más apreciadas tanto en jardinería como en huertos urbanos.

Sus flores atraen abejas, mariposas y otros insectos polinizadores, favoreciendo la biodiversidad y ayudando a la polinización de otras plantas cercanas. Por este motivo, muchas personas la utilizan junto a cultivos de hortalizas o plantas aromáticas.

Sus pétalos también son comestibles y pueden emplearse para decorar ensaladas, arroces o quesos, siempre que procedan de plantas cultivadas sin productos fitosanitarios no autorizados para uso alimentario.

Por otro lado, diferentes investigaciones han analizado el uso de extractos de caléndula en el ámbito sanitario por su posible papel en la cicatrización de heridas. No obstante, los autores de las revisiones científicas señalan que los resultados varían según la preparación utilizada y que la evidencia disponible no permite atribuir las mismas propiedades a cualquier aceite, crema o remedio casero elaborado con esta planta.

En definitiva, la caléndula destaca por reunir varias cualidades en una sola especie: aporta color al jardín durante buena parte del verano, requiere pocos cuidados, favorece la presencia de insectos beneficiosos y puede ayudar a mantener alejados algunos mosquitos como complemento a otras medidas de prevención. Por ello, se ha convertido en una de las plantas más recomendables para quienes buscan combinar ornamentación, funcionalidad y facilidad de cultivo en casa.

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