Hallan el “talón de Aquiles” oculto bajo el hielo de Groenlandia que podría acelerar la subida del mar

 
Por Alejandro Lingenti. 7 mayo 2026
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La capa de hielo de Groenlandia fue tratada en muchos modelos climáticos como un bloque relativamente estable, apoyado sobre una base sólida y uniforme. Sin embargo, investigaciones recientes están desmontando esa idea. El hallazgo de sedimentos blandos bajo el hielo (una especie de “talón de Aquiles" geológico) introduce un factor de inestabilidad que podría acelerar el deshielo más de lo previsto.

El punto de partida es una perforación científica que ha permitido analizar directamente qué hay bajo el casquete glaciar: el hielo no descansa siempre sobre roca dura, sino que en muchas zonas se apoya en materiales blandos y deformables. Este detalle, aparentemente técnico, tiene implicaciones enormes, dado que cambia la forma en que el hielo se mueve y responde al calentamiento global.

Bajo el hielo de Groenlandia hay sedimentos que facilitan su deslizamiento hacia el océano

El hallazgo conecta con investigaciones publicadas en la prestigiosa revista científica Geology que han documentado la presencia de sedimentos subglaciales capaces de deformarse bajo presión. Estos materiales reducen la fricción entre el hielo y el suelo, facilitando su deslizamiento hacia el océano.

Estudios sobre dinámica glaciar, como este de Cornell University, han demostrado que la velocidad de los glaciares depende en gran medida de las condiciones en su base y explican cómo la interacción entre hielo, agua y sedimentos puede generar respuestas no lineales, es decir, aceleraciones bruscas en el flujo glaciar. En ese contexto, los sedimentos funcionan como un "lubricante natural" que intensifica el movimiento.

A esto se suma otro factor clave: el agua de deshielo. Cuando las temperaturas aumentan, el agua superficial se filtra hasta la base del glaciar, reduciendo aún más la fricción. La combinación de agua y sedimentos blandos crea un escenario especialmente inestable.

Un cambio clave para los modelos climáticos

La relevancia del descubrimiento radica en su impacto sobre las predicciones climáticas. Muchos modelos utilizados hasta ahora asumían una base más rígida bajo el hielo, lo que implicaba una respuesta más lenta al calentamiento global.

Al introducir la variable de los sedimentos deformables, los científicos pueden ajustar mejor sus cálculos. Esto es fundamental en un momento en que el aumento del nivel del mar se ha convertido en una de las principales preocupaciones globales.

Según la NASA, Groenlandia pierde actualmente cientos de miles de millones de toneladas de hielo cada año. Esta pérdida contribuye directamente a la subida del nivel del mar, un fenómeno que afecta a millones de personas en zonas costeras.

En concreto, la NASA asegura que Groenlandia pierde alrededor de 260–270 gigatoneladas de hielo anuales, lo que equivale a unos 0,8 milímetros de aumento del nivel del mar cada año (se estima que cada 360 gigatoneladas de hielo derretido elevan el océano aproximadamente 1 milímetro).

Este ritmo, sostenido durante décadas, explica por qué el deshielo polar ya es responsable de una parte significativa del incremento global del nivel del mar y por qué los científicos consideran a Groenlandia un sistema clave en la evolución futura del clima.

Un sistema más frágil de lo que parecía

Este hallazgo se suma a una serie de evidencias que apuntan en la misma dirección: la capa de hielo de Groenlandia es más dinámica y vulnerable de lo que se pensaba.

La revista Nature mostró que partes del casquete glaciar se derritieron durante periodos cálidos del pasado reciente en términos geológicos. Esto sugiere que el sistema puede responder de forma rápida a cambios de temperatura relativamente moderados.

Además, la propia composición del hielo y su interacción con el terreno influyen en su estabilidad. La heterogeneidad del subsuelo introduce incertidumbres que los modelos deben incorporar para mejorar su precisión.

Su impacto más allá del Ártico

Aunque el fenómeno se localiza en el Ártico, sus consecuencias son globales. Si la capa de hielo de Groenlandia se derritiera por completo, el nivel del mar podría subir más de siete metros, ha alertado el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Aunque ese escenario extremo no es inmediato, ilustra la magnitud del sistema en juego. Incluso pequeñas aceleraciones en el deshielo pueden traducirse en aumentos significativos del nivel del mar en las próximas décadas.

Además, el aporte de agua dulce al océano puede alterar la circulación oceánica, incluyendo sistemas clave como la circulación del Atlántico Norte, con efectos potenciales sobre el clima europeo.

El concepto de "talón de Aquiles" resume bien la situación, entonces. Hoy todavía es un enigma cómo responderá el sistema hielo-tierra al aumento desmesurado de la temperatura global.

Lejos de ser una masa inerte, Groenlandia aparece ahora como un sistema dinámico, con puntos críticos que pueden desencadenar cambios abruptos. Algunos de esos puntos -como los sedimentos bajo el hielo- apenas empiezan a comprenderse científicamente.

En ese contexto, el nuevo hallazgo obliga a replantear escenarios futuros, ya que en esos detalles invisibles, ocultos bajo kilómetros de hielo, se juega una parte decisiva del equilibrio climático del planeta, nada menos.

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Bibliografía

Scientific American: "What Greenland’s Ancient Past Reveals about Its Fragile Future" / https://www.scientificamerican.com/article/greenlands-ice-sheet-collapse-could-be-closer-than-we-think/

Infografía que muestra el grosor y la zona de fusión del casquete de hielo de Groenlandia / https://www.reddit.com/r/geology/comments/1p2bju5/infographic_illustrating_the_thickness_and_melt/?tl=es-419#lightbox

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